Ciudad de México, 23 feb.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró este lunes que se vive “más tranquilidad” tras los hechos violentos registrados el domingo en varias partes del país, luego de la muerte en un operativo militar de Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho‘, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
“Hoy ya hay más tranquilidad y hay Gobierno, hay Fuerzas Armadas, hay gabinete de seguridad y mucha coordinación. Pueden estar tranquilos de que se está resguardando la paz, la seguridad y la normalidad en el país”, declaró la mandataria durante su conferencia matutina en Palacio Nacional.
El domingo se registraron bloqueos, quema de vehículos y enfrentamientos armados, lo que obligó a activar un esquema extraordinario de seguridad con participación de las Fuerzas Armadas, la Guardia Nacional y autoridades estatales, especialmente en Jalisco y estados aledaños. Estos incidentes provocaron también la cancelación de vuelos y disturbios en al menos 16 estados, incluyendo Puebla, Querétaro, Estado de México, Veracruz, Oaxaca y Chiapas.
Sheinbaum explicó que tras el operativo se instaló un centro de mando nacional para coordinar las acciones de seguridad con autoridades estatales. “Se mantiene un centro de mando y coordinación nacional, donde están los tres secretarios, sus equipos y la Secretaría de Gobernación, trabajando en coordinación con todos los gobiernos estatales”, indicó.
La presidenta destacó la actuación de las Fuerzas Armadas y reconoció su profesionalismo y preparación. “Quiero hacer un reconocimiento especial a la Defensa Nacional, al general Ricardo Trevilla Trejo, al Ejército mexicano, a la Guardia Nacional y a la Fuerza Aérea. México tiene Fuerzas Armadas extraordinarias, hombres y mujeres preparados, con visión, patriotismo y enorme preparación”, subrayó.
El objetivo central del Gobierno, afirmó Sheinbaum, es preservar la paz y la seguridad de toda la población mexicana.
La muerte de ‘El Mencho’ se produce en un contexto de creciente presión de Estados Unidos contra los cárteles mexicanos, declarados el año pasado como “terroristas”. Washington ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que condujera al arresto o condena del líder del CJNG, quien expandió su presencia en México y consolidó rutas de tráfico de drogas, incluido el fentanilo hacia Estados Unidos.








