Caracas (EFE), 17 feb. — El Gobierno de Venezuela planteó este martes a Guyana “entablar definitivamente una negociación de buena fe” para resolver la controversia territorial sobre el Esequibo, al conmemorarse seis décadas de la firma del Acuerdo de Ginebra, instrumento que Caracas considera la única vía válida para alcanzar una solución mutuamente aceptable.
En un comunicado difundido en redes sociales por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, el Ejecutivo sostuvo que la negociación directa es “el único camino posible” para lograr un arreglo práctico y satisfactorio para ambas naciones.
Un “nuevo momento político”
La propuesta se produce en lo que el Gobierno venezolano ha calificado como un “nuevo momento político”, tras la captura en enero del expresidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, hecho que ha generado reconfiguraciones en el panorama institucional del país.
En este contexto, el Ejecutivo reafirmó su disposición a retomar conversaciones bilaterales bajo el marco del Acuerdo de Ginebra de 1966, firmado entre Venezuela y el Reino Unido —en representación de la entonces Guyana Británica— antes de la independencia guyanesa.
El peso histórico del Acuerdo de Ginebra
Según Caracas, el Acuerdo de Ginebra “sepultó” la discusión sobre la validez del Laudo Arbitral de París, que en 1899 otorgó la soberanía del territorio en disputa a la entonces colonia británica. Décadas más tarde, Venezuela declaró nulo ese fallo al considerar que estuvo viciado de irregularidades y presiones políticas.
El Gobierno venezolano sostiene que el acuerdo de 1966 estableció la obligación de ambas partes de buscar una solución negociada, práctica y mutuamente aceptable, mediante mecanismos diplomáticos.
“Venezuela celebra con regocijo y fervor patriótico el 60 aniversario de la firma del Acuerdo de Ginebra (…) único instrumento jurídico válido para alcanzar una solución mutuamente aceptable de la controversia territorial sobre la Guayana Esequiba”, indica el comunicado oficial.
Señalamientos contra Guyana
Caracas acusó a Georgetown de haber desconocido el espíritu del acuerdo, especialmente desde 2015, cuando —según la versión venezolana— Guyana impulsó acciones unilaterales relacionadas con la explotación de recursos naturales en la zona.
Asimismo, cuestionó la demanda presentada por Guyana ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), al considerar que ese tribunal “carece de jurisdicción” para dirimir la controversia territorial. Guyana, por su parte, sostiene que la CIJ es competente para pronunciarse sobre la validez del laudo de 1899 y resolver definitivamente la disputa.
El Esequibo, región estratégica
El territorio en disputa, conocido como la Guayana Esequiba, abarca aproximadamente 160.000 kilómetros cuadrados y representa cerca de dos tercios del territorio guyanés. Se trata de una zona rica en recursos naturales, incluyendo importantes yacimientos petroleros costa afuera, además de oro, bauxita y biodiversidad estratégica.
En los últimos años, el hallazgo de grandes reservas de crudo en aguas adyacentes ha intensificado la relevancia geopolítica del diferendo, atrayendo la atención internacional y elevando la tensión diplomática entre ambos países.
Posición firme de Caracas
El Gobierno venezolano reiteró que “jamás renunciará a sus derechos y títulos históricos” sobre el territorio y afirmó que la Guayana Esequiba “ha sido, es y será parte de la integridad territorial de Venezuela”.
No obstante, el comunicado enfatiza que la solución debe alcanzarse mediante el diálogo y la negociación directa, conforme a lo establecido en el Acuerdo de Ginebra.
La controversia fronteriza entre Venezuela y Guyana, que se remonta al siglo XIX, continúa siendo uno de los conflictos territoriales más prolongados de América Latina y mantiene implicaciones jurídicas, políticas y económicas de alto impacto para ambas naciones.








