Nueva York, 1 ene.- El progresista Zohran Mamdani, musulmán de 34 años, asumió este jueves la Alcaldía de Nueva York con un ambicioso programa social, el compromiso de combatir el alto costo de vida y la promesa de impulsar un cambio profundo tras una etapa marcada por la inflación, la desconfianza ciudadana y los escándalos de corrupción de la anterior administración municipal.

Miles de personas, entre ciudadanos y figuras políticas, arroparon al nuevo alcalde en su toma de posesión frente a la Alcaldía, en una jornada de temperaturas bajo cero que no impidió convertir el acto en una celebración comunitaria abierta. Según la organización, unos 4.000 invitados asistieron a la ceremonia, que comenzó alrededor de las 13:30 hora local (18:30 GMT).

Guiado por el senador Bernie Sanders, Mamdani juró su cargo —sobre un Corán perteneciente a su familia, convirtiéndose en el primer alcalde musulmán de Nueva York— y aseguró que gobernará “con audacia y sin pedir perdón”. En su discurso inaugural, prometió servir tanto a quienes lo votaron como a quienes no lo hicieron y afirmó: “Si usted es neoyorquino, yo soy su alcalde”.

El nuevo regidor reivindicó la diversidad social de Nueva York y llamó a la “valentía política” para cumplir con sus promesas de hacer la ciudad más asequible, rechazando rebajar expectativas. “No alentaré a pedir poco y esperar aún menos”, sentenció, al tiempo que defendió “la calidez del colectivismo” frente a “la frialdad del individualismo agreste”.

A lo largo de un discurso de cerca de veinte minutos, Mamdani subrayó que fue elegido como demócrata socialista y que gobernará como tal, con una “agenda de seguridad, asequibilidad y abundancia”. También adelantó una reforma del sistema fiscal de las propiedades, la creación de un departamento de seguridad comunitaria enfocado en la salud mental y un rediseño de la función pública, criticando que administraciones anteriores recurrieran al sector privado “aceptando la mediocridad” en el servicio público.

Un reto bajo la lupa nacional

Mamdani asume el cargo con los ojos del país puestos en cada una de sus decisiones, especialmente los del presidente Donald Trump, quien lo ha calificado de “comunista”. Consciente de la complejidad de sus promesas, el alcalde ha creado comités asesores y sostenido reuniones con expertos de distintos sectores para convertir su programa en políticas concretas.

El joven político, miembro de los Socialistas Democráticos de América, llega a la alcaldía tras cuatro años como asambleísta estatal y una trayectoria vinculada a la defensa del derecho a la vivienda. Su victoria ha sido vista como un terremoto político que revitaliza al Partido Demócrata, golpeado por la falta de liderazgo frente a Trump, y como una señal del creciente peso del progresismo en las grandes ciudades.

Mamdani hereda una ciudad con inflación por encima del promedio nacional durante los últimos cinco años —con picos cercanos al 6 % tras la pandemia— y una administración previa, la de Eric Adams, debilitada por renuncias y acusaciones federales que posteriormente fueron retiradas.

Promesas clave para una ciudad más asequible

Las propuestas que impulsaron su triunfo se centran en la justicia social. Entre ellas destacan autobuses gratuitos y más eficientes, una medida que busca reducir la evasión de tarifas y mejorar la movilidad urbana; cuidado infantil universal; supermercados municipales con precios bajos; y la congelación del alquiler en viviendas de renta protegida, una decisión que recaerá en una junta designada por el alcalde.

El congresista Adriano Espaillat, miembro de su comité asesor, afirmó a EFE que la agenda de Mamdani “es viable” si se establecen prioridades dentro de un presupuesto multimillonario. Recordó que el plan de autobuses gratuitos se basa en un programa piloto de la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) aplicado entre 2023 y 2024, que costó 12 millones de dólares y logró más pasajeros, menos agresiones a conductores y menos uso del automóvil.

El principal desafío será ampliar el programa a las 327 rutas que transportan más de 1,1 millones de pasajeros diarios, con un coste estimado de 700 millones de dólares anuales, lo que requerirá el aval de la MTA y apoyo fiscal de la legislatura estatal.

Impuestos a los más ricos y tensiones políticas

Para financiar su agenda, Mamdani propuso un impuesto del 2 % sobre la renta a residentes que ganen más de un millón de dólares al año, lo que generaría unos 4.000 millones de dólares anuales, así como un aumento del impuesto a las empresas del 7,25 % al 11,5 %, con un potencial de 5.000 millones adicionales.

Aunque la gobernadora Kathy Hochul apoyó su candidatura, se ha mostrado reticente a subir impuestos, si bien respalda la expansión del cuidado infantil, uno de los pilares del nuevo alcalde.

El desafío migratorio

Otro frente clave será la política migratoria. Mamdani deberá enfrentar la amenaza de recortes de fondos federales anunciada por Trump contra las llamadas “ciudades santuario”, como Nueva York, que limitan la cooperación con autoridades federales de inmigración para proteger a residentes indocumentados. Una reducción de recursos podría afectar programas de seguridad, educación y asistencia social, poniendo a prueba la capacidad del nuevo alcalde mientras intenta materializar su ambiciosa agenda progresista.

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