Expiran los subsidios de Obamacare y millones de estadounidenses enfrentarán fuertes aumentos en el costo del seguro médico

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Nueva York, 1 de enero.- Los créditos fiscales ampliados de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (Obamacare) expiraron a la medianoche del 31 de diciembre, provocando que millones de estadounidenses comiencen el año con aumentos significativos en el costo de su seguro de salud, en algunos casos duplicando o triplicando el valor de las primas mensuales.

La falta de acuerdo político dejó sin efecto los subsidios que desde 2021 ayudaban a reducir el costo de las primas para personas sin seguro laboral y que no califican para Medicaid o Medicare, incluyendo a trabajadores autónomos, pequeños empresarios, agricultores y ganaderos. A pesar de meses de negociaciones, ni los demócratas ni los republicanos lograron aprobar una extensión antes de la fecha límite.

El tema se convirtió en un campo de batalla político. Los demócratas llegaron a forzar un cierre del gobierno de 43 días en defensa de los subsidios, mientras republicanos moderados advirtieron sobre el impacto electoral de la medida de cara a 2026. El presidente Donald Trump insinuó una posible salida, pero se retractó tras la presión del ala conservadora de su partido.

Los subsidios, creados inicialmente como una medida temporal durante la pandemia de COVID-19, permitían que personas de bajos ingresos accedieran a seguros sin primas y que quienes ganaban más no destinaran más del 8,5 % de sus ingresos al pago del seguro. Además, ampliaban el acceso a sectores de clase media que antes quedaban excluidos.

Según un análisis de la organización de investigación sanitaria KFF, las primas de los más de 20 millones de afiliados subsidiados aumentarán en promedio un 114 % en 2026, en un contexto de incremento generalizado de los costos de atención médica en Estados Unidos.

Los testimonios reflejan el impacto inmediato. Stan Clawson, cineasta independiente y profesor adjunto en Salt Lake City, pasará de pagar cerca de 350 dólares mensuales a casi 500, un gasto que considera inevitable debido a una parálisis causada por una lesión medular. En casos más extremos, como el de Katelin Provost, madre soltera de 37 años, la prima mensual subió de 85 a casi 750 dólares, una cifra que la obliga a considerar cancelar su cobertura y mantener únicamente la de su hija.

Expertos en salud advierten que la expiración de los subsidios de Obamacare podría provocar que millones de personas —especialmente jóvenes y saludables— abandonen el sistema, encareciendo aún más las primas para quienes permanezcan. Un estudio del Urban Institute y el Commonwealth Fund estima que 4,8 millones de estadounidenses podrían quedarse sin seguro en 2026.

Aunque el período de inscripción permanece abierto hasta el 15 de enero en la mayoría de los estados, la incertidumbre domina el panorama. En el Congreso, una votación prevista para enero en la Cámara de Representantes podría reabrir la puerta a una extensión de tres años, pero el Senado ya rechazó propuestas similares, lo que reduce las probabilidades de una solución inmediata.

Mientras tanto, el impacto económico ya se siente en millones de hogares. “La clase media pasó de estar presionada a estar completamente asfixiada”, lamentó Provost, reflejando el sentir de muchos estadounidenses que exigen no solo el regreso de los subsidios, sino una reforma estructural que haga la atención médica realmente asequible.

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