MONTREAL, 1 DIC.-El gobierno de Quebec ha presentado el Proyecto de Ley 1 (PL 1) como la base para una «nueva constitución» destinada a definir el espíritu y consagrar los valores de la provincia. Sin embargo, el artículo presenta una fuerte oposición a esta caracterización, denunciando que la legislación representa un retroceso en la inclusión, la gobernanza compartida y los principios democráticos.
Preocupaciones Centrales de la Crítica
La crítica, articulada por defensores de la participación democrática y la Asociación de Consejos Escolares Ingleses de Quebec (QESBA), se centra en el proceso y el impacto del PL 1:
- Definición de Constitución: El proyecto es calificado como una redefinición unilateral de principios constitucionales, lo cual se contrapone a la idea de una constitución genuina que debe unir a la sociedad, proteger derechos, y limitar el poder gubernamental.
- Falta de Proceso Democrático: Se argumenta que las constituciones deben adoptarse mediante amplia participación y cuidadosa deliberación, y no ser aprobadas «apresuradamente» sin mandato popular, consulta pública significativa o participación de las comunidades afectadas.
- Erosión de Derechos y Poder Gubernamental: El PL 1 es criticado por eliminar protecciones de las que han dependido las comunidades minoritarias y, en lugar de restringir el poder del gobierno, lo amplía, dificultando a los ciudadanos impugnar los excesos.
Impacto en la Educación y la Minoría Anglófona
El artículo subraya que el PL 1 es la culminación de un desmantelamiento sistemático del modelo educativo establecido desde la Revolución Silenciosa, caracterizado por la democratización y el empoderamiento comunitario.
Para la minoría anglófona, las consecuencias se consideran particularmente graves:
- Amenaza a las Instituciones: Las instituciones comunitarias, especialmente los consejos escolares, han sido clave para proteger sus derechos amparados por la Constitución canadiense.
- Socavamiento de Estructuras: El proyecto amenaza las mismas estructuras que han permitido que la comunidad de lenguas minoritarias «florezca» en una sociedad predominantemente francófona, socavando su plena participación.
Llamado a un Diálogo Abierto
La crítica concluye que una verdadera constitución para Quebec debe reflejar las aspiraciones de todos los quebequenses (francófonos, anglófonos, indígenas e inmigrantes) y surgir de un diálogo abierto y la participación colectiva, no ser construida por un solo gobierno.








