Guayaquil (Ecuador), 11 Nov.— El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, anunció el traslado de 300 de los presos “más peligrosos” del país a la Cárcel del Encuentro, un día después de que 31 reclusos fueran asesinados en la cárcel de Machala, en la provincia de El Oro, fronteriza con Perú.

En su cuenta de X, Noboa señaló que “el crimen quiso desafiar al Ecuador y empezar su campaña. Hoy, el Ecuador le respondió con hechos”, y acompañó su mensaje con fotografías de los internos, vestidos con uniformes naranjas y sentados en el piso, con la cabeza agachada y rodeados por militares.

Los traslados, que comenzaron esta mañana, forman parte de la estrategia del Gobierno para fortalecer la seguridad en los penales y prevenir masacres provocadas por enfrentamientos entre bandas rivales, que han dejado más de 500 muertos desde 2021. Según el ministro del Interior, John Reimberg, los movimientos fueron planeados para impedir que los presos bloquearan la apertura del nuevo centro carcelario.

La Cárcel del Encuentro, ubicada en la provincia costera de Santa Elena, comenzó a construirse en junio de 2024 con un presupuesto de 52 millones de dólares y tendrá capacidad para albergar a unos 800 reclusos. Según Reimberg, el penal cuenta con tecnología avanzada para impedir el ingreso de objetos prohibidos y dispone de instalaciones médicas completas para evitar que los internos tengan que salir del centro.

El Gobierno prevé contratar a policías y militares retirados para la seguridad de la cárcel, reemplazando a los guardias del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad (SNAI), aunque aún no se ha definido de manera oficial qué fuerza asumirá la vigilancia permanente.

Entre los primeros 300 presos trasladados se encuentra el exvicepresidente Jorge Glas, figura clave del gobierno de Rafael Correa y condenado por delitos de corrupción y peculado. Glas fue recapturado en 2023 tras permanecer asilado en la Embajada de México en Quito y, pese a medidas cautelares de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, fue llevado a la nueva prisión. Noboa publicó fotografías de Glas en su celda, vestido con el uniforme naranja que identifica a los internos de máxima seguridad.

La creación de la Cárcel del Encuentro se enmarca en una política de seguridad inspirada en modelos de máxima presión contra el crimen organizado, similar a los aplicados por Nayib Bukele en El Salvador contra pandillas violentas. El objetivo es reducir los enfrentamientos entre bandas, frenar masacres y recuperar el control del sistema penitenciario, que ha sido históricamente un foco de violencia en Ecuador.

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