BOGOTÁ, 3 nov — Un agente de policía resultó herido este lunes tras un ataque con armas y explosivos contra la estación policial del municipio de Suárez, en el conflictivo departamento del Cauca, al suroeste de Colombia, informaron las autoridades.

El atentado, ocurrido en horas de la madrugada, provocó pánico entre los habitantes, quienes grabaron con sus teléfonos las llamas generadas por el estallido. Los videos circularon rápidamente en la red social X (antes Twitter), mostrando la magnitud del ataque y los daños en la zona.

De acuerdo con un reporte preliminar de la Policía Nacional, los atacantes detonaron un vehículo y una motocicleta cargados con explosivos cerca de las instalaciones policiales. Durante el ataque, un agente recibió un impacto de bala en el tórax. El uniformado fue atendido en el lugar y posteriormente evacuado por vía aérea a un centro médico donde permanece bajo observación.

El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, condenó el atentado a través de sus redes sociales: “Una vez más la guerra pretende arrebatarle la tranquilidad a nuestras comunidades, ¡hoy en Suárez! La violencia no puede ser el lenguaje de quienes buscan el poder desde el miedo”, afirmó el mandatario local.

Aunque ni la Policía ni las autoridades departamentales han señalado responsables, en la región operan grupos disidentes de las FARC, que rechazaron el acuerdo de paz firmado en 2016. Uno de los más activos es el Frente Jaime Martínez, conocido por su control territorial y acciones violentas en el norte del Cauca.

La Defensoría del Pueblo advirtió en septiembre sobre un riesgo “extremo” en Suárez debido al “accionar hegemónico” de esta estructura armada, que ha intensificado sus hostilidades tras romper el cese al fuego con el gobierno de Gustavo Petro en 2024.

El Cauca es una de las regiones más golpeadas por el conflicto armado en Colombia, donde confluyen intereses de narcotráfico, minería ilegal y control territorial. En los últimos meses, se ha convertido nuevamente en epicentro de ataques contra la fuerza pública y comunidades rurales, en medio de la fragilidad del proceso de “paz total” impulsado por el Ejecutivo.

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