Río de Janeiro, 28 oct.— Los abogados del expresidente brasileño Jair Bolsonaro presentaron una apelación ante el Supremo Tribunal Federal (STF) para reducir la sentencia de 27 años y tres meses de prisión impuesta por su presunta participación en un intento de golpe de Estado tras las elecciones presidenciales de 2022, en las que perdió frente a Luiz Inácio Lula da Silva.

Bolsonaro fue declarado culpable en septiembre por conspirar para derrocar el orden democrático y organizar una trama que incluía planes para asesinar al presidente Lula, según la acusación de la Fiscalía. Desde agosto, el exmandatario permanece bajo arresto domiciliario mientras continúa el proceso judicial.

En un documento de 85 páginas remitido al STF y compartido con la agencia The Associated Press, la defensa del exmandatario sostiene que la sentencia contiene “profundas injusticias” y está plagada de “ambigüedades, omisiones, contradicciones y obfuscaciones”. Los abogados reclaman que la condena viola los principios básicos del derecho penal brasileño al acumular cargos que se superponen, como el de “organizar un golpe” y “abolir violentamente el Estado democrático de Derecho”.

Los argumentos de la defensa

La apelación presentada se enmarca como una “moción de aclaración”, un recurso técnico que busca corregir errores o inconsistencias en la fundamentación de la sentencia, sin alterar necesariamente su resultado. Según la defensa, Bolsonaro no debería recibir una doble penalización por los mismos hechos, y citan el voto disidente del juez Luiz Fux, quien fue el único magistrado en oponerse a la condena dentro del panel de cinco jueces.

El texto también subraya que, incluso si Bolsonaro hubiera participado en los planes golpistas, “interrumpió deliberadamente el curso de los eventos y no los llevó a término”.

El profesor de derecho João Pedro Padua, de la Universidad Federal Fluminense, explicó que este tipo de apelación tiene pocas probabilidades de éxito. “Para que el tribunal revise sustancialmente la decisión, normalmente se requieren al menos dos votos disidentes. En este caso, Bolsonaro solo tuvo uno”, precisó.

Padua advirtió que la estrategia de presentar múltiples mociones podría ser contraproducente, ya que el tribunal podría considerarlas maniobras dilatorias y declarar el fallo final de inmediato, acelerando el inicio de la pena de prisión efectiva.

Más condenados y un calendario judicial definido

Además de Bolsonaro, siete de sus colaboradores más cercanos fueron condenados por su participación en el presunto complot. De ellos, todos —excepto Mauro Cid, quien firmó un acuerdo de culpabilidad— han presentado sus propias apelaciones.

El STF anunció que del 7 al 14 de noviembre evaluará los recursos presentados. Bolsonaro no comenzará a cumplir su sentencia hasta que se agoten todas las instancias judiciales.

Contexto político y tensiones internacionales

El caso ha tenido un fuerte impacto político tanto dentro como fuera de Brasil. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó el proceso judicial contra Bolsonaro como una “caza de brujas”, y como respuesta impuso un arancel del 50% a las importaciones brasileñas, una medida que agravó temporalmente las relaciones bilaterales.

Sin embargo, los vínculos diplomáticos entre ambos países se han reencauzado recientemente. Durante la cumbre de la ASEAN celebrada en Malasia, Trump y Lula mantuvieron un encuentro informal tras una conversación telefónica previa, lo que fue interpretado por analistas como un intento de distensión diplomática tras meses de frialdad.

El caso Bolsonaro sigue siendo un símbolo de la polarización política en Brasil, donde sus seguidores sostienen que el expresidente es víctima de una persecución judicial, mientras que sus detractores lo consideran una amenaza latente para la democracia.

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