Toronto (Canadá), 28 oct.- Los inquilinos de Ontario celebran una victoria parcial luego de que el gobierno del primer ministro Doug Ford diera marcha atrás en una propuesta que habría puesto en riesgo el control de alquileres y los contratos de arrendamiento indefinidos. La medida, incluida en el nuevo Proyecto de Ley 60, generó una ola de críticas de políticos, defensores de la vivienda y organizaciones sociales en toda la provincia.
El ministro de Vivienda de Ontario, Rob Flack, anunció en redes sociales que la provincia no avanzará con las consultas sobre posibles cambios al marco de arrendamiento. Aseguró que el Ejecutivo continuará impulsando “reformas de sentido común” para fortalecer el mercado de alquiler, sin poner en peligro los derechos de los inquilinos.
Flack subrayó que los residentes esperan “estabilidad y previsibilidad” en el mercado de alquiler y que “ahora no es el momento de introducir incertidumbre”.
Rechazo masivo y presión ciudadana
La organización sin fines de lucro ACORN informó que más de 23.000 correos electrónicos fueron enviados por inquilinos a Ford, Flack, el fiscal general y varios diputados provinciales exigiendo que se descartara la propuesta.
“Es una señal de que el gobierno está sintiendo la presión”, dijo ACORN en un comunicado, aunque advirtió que “la lucha está lejos de terminar”. Según la organización, el Proyecto de Ley 60 “hace poco por proteger la vivienda asequible y facilita los desalojos”.
De forma similar, el Sindicato de Inquilinos de York South-Weston denunció que la nueva ley introduce cambios radicales en la Ley de Arrendamientos Residenciales, debilitando los derechos de los inquilinos ante la Junta de Propietarios e Inquilinos (LTB) y favoreciendo a los grupos de presión de propietarios.
“El mensaje de los inquilinos es claro: defenderemos nuestras viviendas y exigiremos un sistema que ponga a las personas por delante de las ganancias”, afirmó el sindicato.
Toronto respira aliviado
La alcaldesa de Toronto, Olivia Chow, celebró la decisión del gobierno provincial, asegurando que el cambio propuesto habría sido “catastrófico” para la mitad de los habitantes de Toronto que viven de alquiler.
“El mérito es de las organizaciones de inquilinos que han hecho oír su voz. La gente merece un techo seguro, estable y asequible”, afirmó Chow, quien pidió además restablecer el control de alquileres para todas las unidades, incluidas las construidas después de 2018.
Chow alertó que las enmiendas al Proyecto de Ley 60 reducen la compensación para los inquilinos desalojados sin culpa y erosionan sus derechos ante la LTB.
Expertos advierten sobre nuevos riesgos
La copresidenta del Sindicato de Inquilinos de York South-Weston, Chiara Padovani, señaló que, aunque Ford retiró la propuesta más polémica, “los inquilinos aún están luchando contra el resto de los derechos que él está socavando”.
El abogado de vivienda Samuel Mason advirtió que las enmiendas del proyecto obligan a los inquilinos a pagar el 50% de la deuda reclamada por el propietario antes de poder contrademandar por desalojos injustos. “A menudo los propietarios inflan las cifras o exigen rentas ilegales”, explicó.
Padovani acusó al gobierno de Ford de “priorizar a los propietarios sobre los inquilinos” y de responder a los intereses de grupos de presión que financian sus campañas.
Críticas políticas: “Ford es tan inconsistente como una veleta”
El crítico liberal de vivienda Adil Shamji calificó de “absurdo” que Ford siquiera considerara eliminar el control de alquileres “en medio de una crisis de asequibilidad y una guerra comercial”.
“La revocación de esta propuesta solo ofrece un alivio temporal”, advirtió, y acusó al premier de ser “tan inconsistente como una veleta”.
Por su parte, Catherine McKenney, ministra de vivienda en la sombra del NDP, declaró que el gobierno de Ford “ha mostrado su mano vengativa hacia los inquilinos” y que “el control de alquileres es más necesario que nunca”.
El líder del Partido Verde, Mike Schreiner, también celebró la retirada de la propuesta, pero insistió en que el alquiler “sigue siendo totalmente inasequible para muchos en Ontario”.
“¿Cuándo dejará el gobierno de Ford de distraerse y ofrecerá las verdaderas soluciones de vivienda que necesitamos?”, cuestionó.








