OTTAWA, 15 septiembre.— El primer ministro Mark Carney anunció la creación de Build Canada Homes (Construcción de Viviendas Canadá), una nueva agencia federal encargada de supervisar y coordinar los programas nacionales de acceso y construcción de vivienda. La iniciativa, considerada una de las principales promesas de campaña de los liberales, busca duplicar el ritmo de construcción habitacional en el país en respuesta al creciente déficit de viviendas que afecta a millones de canadienses.
La entidad centralizará las políticas de vivienda a nivel federal y trabajará en conjunto con provincias, territorios, comunidades indígenas y promotores privados. Carney explicó que el nuevo organismo será clave para impulsar la construcción de viviendas asequibles, de transición y de apoyo comunitario, además de ampliar la oferta para la clase media.
Como parte del anuncio, Carney confirmó que la exconcejal de Toronto, Ana Bailão, asumirá la dirección general de Build Canada Homes. Bajo su liderazgo, la agencia tendrá autoridad para aprobar proyectos en terrenos públicos, facilitar financiamiento inicial y asociarse con desarrolladores privados.
El gobierno destinará una inversión inicial de 13.000 millones de dólares, orientada a la construcción de 4.000 viviendas modulares en seis sitios estratégicos del país. Los primeros proyectos comenzarán en 2026, según adelantó un funcionario gubernamental.
Un mercado bajo presión
El costo de la vivienda en Canadá ha alcanzado niveles históricos, impulsado por la especulación inmobiliaria, la falta de oferta suficiente y el acelerado crecimiento demográfico. Para muchos canadienses, la posibilidad de comprar una vivienda se ha convertido en un sueño inalcanzable.
Un informe reciente de la Sociedad Canadiense de Hipotecas y Vivienda (SCHV) advirtió que, de mantenerse las tendencias actuales, el país enfrentará un déficit de 700.000 viviendas en la próxima década. La institución también señaló una fuerte disparidad entre los mercados: mientras ciudades como Calgary, Edmonton, Montreal, Ottawa y Halifax registran un auge en la construcción de apartamentos en alquiler, Toronto y Vancouver enfrentan un desplome en los inicios de proyectos.
En Toronto, la construcción de nuevos condominios cayó un 60% en la primera mitad de 2025, situándose en el nivel más bajo de los últimos 30 años. Vancouver, por su parte, mostró una desaceleración respecto a 2024.
Críticas y propuestas alternativas
El líder conservador Pierre Poilievre criticó la creación de Build Canada Homes, calificándola como “una nueva capa de burocracia”. Según su visión, la verdadera solución pasa por incentivar a los municipios a agilizar permisos, reducir tarifas de desarrollo y vincular el financiamiento de infraestructura al ritmo de construcción de viviendas.
Poilievre también propuso eliminar el impuesto a las ganancias de capital sobre reinversiones en vivienda y suprimir el impuesto federal a las ventas (5%) en la compra de inmuebles de menos de 1,3 millones de dólares, como medidas para aliviar la presión sobre la clase media.
Desafío a largo plazo
La SCHV estima que para 2035 será necesario duplicar los inicios de construcción hasta 480.000 viviendas por año para atender la demanda creciente. Aunque el ritmo de construcción alcanzó cifras cercanas a récord en la primera mitad de 2025 en varias provincias, los expertos advierten que sin cambios estructurales en políticas de planificación urbana, incentivos fiscales y acceso a mano de obra en oficios de construcción, el objetivo de restablecer la asequibilidad seguirá siendo difícil de alcanzar.
El lanzamiento de Build Canada Homes marca un nuevo capítulo en la batalla contra la crisis habitacional, pero también abre un intenso debate político sobre cuál es el camino más eficaz para garantizar un techo digno y asequible para todos los canadienses.








