TORONTO, 12 SEP — La Comité de SIDA de Toronto (ACT), considerada la agencia de servicios de VIH más antigua de Canadá, anunció que cerrará sus operaciones el próximo año, después de 42 años de actividad, citando avances médicos y cambios en la atención sanitaria que han reducido la demanda de sus servicios.

Fundada en 1983, ACT surgió en un momento en que el SIDA estaba rodeado de estigma y miedo, y la enfermedad a menudo se traducía en muertes prematuras. Desde entonces, los tratamientos innovadores y las estrategias de prevención han transformado el panorama del VIH, permitiendo que las personas infectadas vivan vidas más largas y saludables. Hoy, un tercio de los usuarios de ACT tienen más de 55 años, reflejando la evolución de la enfermedad hacia un manejo crónico.

El director ejecutivo de ACT, Ryan Lisk, señaló que la decisión responde a la combinación de una menor demanda, dificultades financieras y la necesidad de que los servicios se adapten a las nuevas realidades del VIH. “Sentíamos que era el momento adecuado para dar un paso atrás”, afirmó. Lisk explicó que otras organizaciones con servicios integrales de pruebas de VIH e ITS, salud mental y apoyo social, están mejor preparadas para atender a la población actual.

Entre estas organizaciones se encuentra HQ Health Hub, también en Toronto, cuyo director ejecutivo, Dr. Kevin Woodward, destacó que el VIH ahora se maneja como una enfermedad crónica con medicación diaria, aunque persisten desafíos significativos, como el acceso a medicamentos asequibles y la atención temprana para recién llegados a Canadá que viven con VIH.

Woodward añadió que el envejecimiento de la población con VIH ha hecho que la salud mental y el apoyo social sean aspectos prioritarios. “Tenemos personas que han vivido muchos traumas a lo largo de décadas y que requieren un enfoque integral de atención”, explicó.

Además, Lisk alertó sobre la estabilidad limitada del financiamiento, señalando que los fondos combinados federales, provinciales y municipales destinados a organizaciones de VIH se han mantenido prácticamente sin cambios durante más de 40 años, mientras que las donaciones privadas han disminuido, lo que ha afectado la sostenibilidad de ACT.

El cierre de ACT marca el fin de una era de servicio pionero en Canadá, mientras que la atención al VIH continúa evolucionando hacia modelos integrales y centrados en la calidad de vida de los pacientes. Las organizaciones actuales seguirán el legado de ACT adaptando los servicios a las necesidades contemporáneas de la población con VIH, enfocándose en tratamiento médico, apoyo psicológico y prevención efectiva.

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