Tianjin (China), 1 sep.- El presidente chino, Xi Jinping, su homólogo ruso, Vladímir Putin, y el primer ministro indio, Narendra Modi, escenificaron este lunes en la 25ª cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) su sintonía frente a Occidente, con mensajes que defendieron un orden multipolar y cuestionaron la hegemonía estadounidense. Xi anunció que China destinará 280 millones de dólares en ayudas a los Estados miembros, instando a “derribar muros” y a rechazar el hegemonismo y el proteccionismo, en clara referencia a las tensiones comerciales con Washington. Putin agradeció los “esfuerzos” de China, India y otros socios para poner fin a la guerra en Ucrania y culpó a los intentos de la OTAN de expandirse hacia Kiev como una de las causas del conflicto. Modi, por su parte, pidió “tolerancia cero contra el terrorismo transfronterizo” y subrayó la necesidad de combatir el separatismo y el extremismo.
La declaración final de la OCS rechazó las “injerencias internas bajo el pretexto de los derechos humanos”, condenó las alteraciones al comercio internacional y abogó por “un mundo de paz duradera”. También censuró con firmeza el atentado en Cachemira de abril, que dejó 26 muertos, y alertó contra la propagación de ideologías radicales, la xenofobia y la intolerancia religiosa. Sobre Oriente Medio, el bloque expresó “profunda preocupación” por el conflicto en Gaza y reafirmó que la paz solo será posible con una solución integral a la cuestión palestina, aunque el texto evitó mencionar directamente la guerra en Ucrania.
En los márgenes de la cumbre, Modi y Putin sostuvieron una reunión bilateral en la que el líder indio calificó el fin de la guerra en Ucrania como “un ruego de toda la humanidad”, mientras Putin destacó la fortaleza de la alianza estratégica entre Moscú y Nueva Delhi, a pesar de la presión de Estados Unidos. Washington ha castigado a India con aranceles por sus importaciones de crudo ruso, lo que complica el equilibrio diplomático de Modi entre Occidente y sus socios de la OCS.
La cumbre, considerada la más importante desde la fundación de la OCS en 2001, reunió a mandatarios de los diez miembros permanentes —China, Rusia, India, Pakistán, Irán, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán—, que en conjunto representan el 40 % de la población mundial. Además, participaron países observadores y socios de diálogo como Turquía, Egipto y Birmania. El encuentro precede al desfile militar en Pekín por el 80º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico, al que asistirán Xi, Putin y el líder norcoreano Kim Jong-un, un evento que servirá para mostrar el creciente poderío militar chino.








