Trump elimina la exención de “de minimis” y pone en jaque a los vendedores en línea canadienses

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Toronto, 27 ago.- A partir de este viernes, los vendedores en línea de Canadá enfrentarán un duro golpe comercial tras la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de eliminar la exención aduanera conocida como “de minimis”, que hasta ahora permitía el ingreso de mercancías con un valor inferior a 800 dólares sin el pago de aranceles en Estados Unidos.

La medida, firmada en una orden ejecutiva en julio, obliga desde el 29 de agosto a que todos los paquetes enviados a territorio estadounidense paguen los aranceles correspondientes, sin importar su valor. Esta decisión generará costos adicionales, papeleo y retrasos en las operaciones de miles de pequeños y medianos comerciantes que dependen del mercado estadounidense.

“Esto realmente va a cambiar el comercio mucho más de lo que lo hicieron los aranceles anteriores”, advirtió el agente de aduanas Damon Piatek, al subrayar que la carga burocrática tendrá un efecto devastador en pequeños minoristas.

Uno de los más afectados es Dave Pelkey, propietario de The Vintage Crate en Ontario, quien aseguró que el 60 % de sus ventas provienen de clientes en EE. UU.. “Este cambio hará que los productos canadienses sean muy poco atractivos desde el punto de vista del precio”, lamentó.

Según datos oficiales, más de 1.300 millones de paquetes ingresaron a Estados Unidos en los últimos años bajo esta exención, beneficiando no solo a gigantes del comercio electrónico chino, sino también a miles de emprendedores canadienses en plataformas como Etsy y eBay. Sin embargo, ante la nueva normativa, muchos ya están notificando en sus perfiles que suspenderán ventas a clientes estadounidenses.

El impacto podría obligar a pequeños comercios electrónicos a replantear sus modelos de negocio, ya que el mercado estadounidense representa su principal fuente de ingresos. Expertos advierten que la eliminación de la exención no solo incrementará los costos para vendedores y consumidores, sino que también podría reducir la competitividad del comercio digital canadiense frente a otros mercados.

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