LANCASTER, California, EE.UU., 27 agosto.- El caso de Sheylla Cabrera, una mujer de 33 años encontrada muerta en un bosque del sur de California tras ser reportada como desaparecida, dio un giro este miércoles con la captura en Lima, Perú, de su esposo Jossimar Cabrera, principal sospechoso del crimen. El hombre, de 36 años, será extraditado a Estados Unidos para enfrentar un cargo formal de asesinato, según informaron las autoridades del condado de Los Ángeles.
De acuerdo con el Departamento del Sheriff, Cabrera se entregó voluntariamente a las autoridades peruanas tras permanecer prófugo varias semanas. La captura se concretó después de que la fiscalía de distrito de Los Ángeles presentara la semana pasada una acusación por homicidio en su contra.
El cuerpo de la víctima fue hallado el 16 de agosto en el Bosque Nacional de Los Ángeles, al fondo de un terraplén cercano a Lancaster, la ciudad donde la pareja residía junto a sus tres hijos pequeños. La mujer había sido reportada como desaparecida el 12 de agosto.
Las investigaciones revelaron que cámaras de seguridad captaron a Cabrera arrastrando un objeto voluminoso envuelto en material desde el complejo de apartamentos en el que vivía la familia. Posteriormente, el cadáver de Sheylla fue encontrado cubierto con un material similar, lo que reforzó las sospechas de los detectives.
El caso adquirió mayor dramatismo cuando se confirmó que el acusado huyó a Perú llevándose a los tres hijos de la pareja. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú informó el 16 de agosto que los menores fueron repatriados a Los Ángeles, vía Ciudad de México, donde se reencontraron con familiares maternos.
Aunque la extradición de Cabrera podría tardar varios meses debido a los trámites judiciales internacionales, el sheriff del condado de Los Ángeles subrayó que el sospechoso permanecerá bajo custodia en Perú hasta que sea trasladado a Estados Unidos.
La oficina del forense del condado aún trabaja en determinar la causa exacta de la muerte de Sheylla Cabrera.
Este caso ha generado conmoción tanto en California como en la comunidad peruana, y se suma a la creciente lista de procesos de cooperación judicial entre ambos países en materia de extradición por delitos graves.








