DEIR AL-BALAH, Franja de Gaza, 21 Agosto — El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció que dará en los próximos días la aprobación final a la toma de control de la Ciudad de Gaza, al tiempo que reanudará negociaciones con Hamás para lograr la liberación de los rehenes restantes bajo condiciones impuestas por Israel.
Según fuentes de seguridad, la ofensiva terrestre a gran escala podría comenzar poco después de la reunión del gabinete de seguridad, donde Netanyahu tomará la decisión definitiva. Hamás aseguró a inicios de semana haber aceptado una propuesta de alto el fuego planteada por mediadores árabes, lo que, de confirmarse, podría evitar la nueva ofensiva.
El ejército israelí ya inició contactos con organizaciones internacionales y hospitales en el norte de la Franja para instar a la población a evacuar hacia el sur. También planea convocar a 60.000 reservistas adicionales y extender el servicio de 20.000 más.
Víctimas y situación humanitaria
El jueves, al menos 36 palestinos murieron en bombardeos israelíes en distintas zonas de Gaza, incluidos 14 que buscaban ayuda humanitaria, según hospitales locales. El Ministerio de Salud de Gaza reportó que la guerra ha dejado 62.192 muertos, de los cuales alrededor de la mitad serían mujeres y niños. Otros 271 han fallecido por causas relacionadas con la desnutrición, entre ellos 112 menores.
Uno de los ataques destruyó un campamento de tiendas en Deir al-Balah, donde miles de desplazados habían buscado refugio. Residentes denunciaron que apenas tuvieron minutos para huir. “Somos civiles, no terroristas. ¿Qué hicieron nuestros hijos para ser desplazados otra vez?”, relató Mohammad Kahlout, uno de los afectados.
Rehenes en riesgo
Israel estima que 20 de los 50 rehenes que siguen en Gaza continúan con vida. Familias de secuestrados protestaron en Tel Aviv contra la ampliación de la ofensiva, advirtiendo que la presión militar podría costarles la vida. “Basta de sacrificar a los rehenes y a los soldados”, expresó Bar Goddard, hija de un rehén cuyo cuerpo aún está en manos de Hamás.
Desde el 7 de octubre de 2023, cuando Hamás atacó Israel y mató a unas 1.200 personas —en su mayoría civiles— y secuestró a 251, la mayoría de los rehenes han sido liberados mediante acuerdos temporales de alto el fuego. El grupo islamista insiste en que solo entregará a los restantes a cambio de una tregua permanente y la retirada israelí.
Protestas en Gaza e Israel
En la propia Ciudad de Gaza, cientos de personas realizaron una inusual protesta pública, con pancartas que pedían detener la guerra y rechazaban la reubicación forzosa. “Veintidós meses… es suficiente. Suficiente muerte. Suficiente destrucción”, declaró Bisan Ghazal, desplazada de la capital gazatí.
En Israel, manifestaciones en Tel Aviv encabezadas por familias de rehenes aumentan la presión interna contra Netanyahu. Se prevén nuevas concentraciones en la noche del jueves.
Reacción internacional
La ONU y varios aliados occidentales de Israel (con la excepción de EE.UU.) han pedido detener la ofensiva. El secretario general, António Guterres, afirmó desde Japón: “Es vital alcanzar un alto el fuego inmediato y la liberación incondicional de los rehenes para evitar más muertes y destrucción masiva en Gaza”.
Además, la Coalición por la Libertad de Prensa, integrada por 27 países, exigió a Israel permitir la entrada de medios internacionales para cubrir el conflicto, recordando que al menos 184 periodistas palestinos han muerto desde el inicio de la guerra.








