Jerusalén, 7 agosto. El gabinete de seguridad de Israel inició este miércoles una reunión decisiva para votar si avanza con una ocupación militar total de la Franja de Gaza, en un momento crucial del prolongado conflicto con Hamas, grupo designado como organización terrorista por Israel, Estados Unidos, la Unión Europea y otros países.

Según informó Canal 12, la fiscal general Gali Baharav-Miara participa en la sesión, a pesar de que el gobierno había votado esta misma semana de forma unánime para destituirla.

Fuera del recinto, miles de manifestantes protestan contra la posible expansión de la operación militar, advirtiendo que pondría en peligro la vida de los rehenes israelíes que aún permanecen en manos de Hamas en Gaza. Los manifestantes exigen un acuerdo inmediato para su liberación y el fin de la guerra.

El primer ministro Benjamin Netanyahu, en entrevistas recientes con Fox News y CNN-News18, confirmó que Israel tiene la intención de tomar el control militar completo de Gaza, aunque aclaró que no busca anexar el territorio. “No queremos conservarla. Queremos tener un perímetro de seguridad. No queremos gobernarla”, declaró. Sugirió, además, que tras la ofensiva, Gaza quedaría bajo control de “fuerzas árabes que puedan garantizar una buena vida a sus habitantes sin amenazar a Israel”.

Fuentes diplomáticas y militares indicaron que el plan que se debate contempla una estrategia en dos fases:

FaseDetalles
1Desplazamiento de más de un millón de palestinos del norte y centro de Gaza hacia el sur, con la creación de infraestructura humanitaria básica en zonas como Al-Mawasi.
2Despliegue militar total de Israel para tomar el control del 100 % del enclave.

El jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, Eyal Zamir, expresó su preocupación por el plan, advirtiendo que podría agravar la crisis humanitaria y poner en riesgo la seguridad de los rehenes. Organismos internacionales han señalado que los desplazamientos forzosos y la ocupación prolongada podrían violar el derecho internacional.

Netanyahu reiteró que los dos objetivos principales de Israel son la destrucción total de Hamas y la liberación incondicional de los rehenes. También mencionó la posibilidad de establecer un gobierno de transición en Gaza tras el fin de la guerra, aunque sin ofrecer detalles concretos.

La decisión del gabinete de seguridad será crucial para el rumbo del conflicto. Si el plan es aprobado, marcaría una escalada significativa con consecuencias potencialmente devastadoras para la población civil palestina y la estabilidad regional.

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