MOSCÚ, 20 julio. – El Kremlin aseguró este domingo que la resolución del conflicto en Ucrania constituye un «proceso largo» que «requiere esfuerzo y no es fácil», mientras avanza el plazo de 50 días impuesto por el presidente estadounidense Donald Trump para alcanzar un alto el fuego en el territorio ucraniano.
El portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, expresó durante una entrevista con la televisión pública que el presidente Vladimir Putin mantiene su apuesta por una salida pacífica al conflicto, aunque subrayó categóricamente que Moscú no renunciará a sus objetivos militares en la región.
«Lo principal para nosotros es lograr nuestros objetivos. Nuestros objetivos son comprensibles, evidentes y constantes», sostuvo Peskov, haciendo referencia directa a las ambiciones territoriales rusas sobre las regiones ucranianas de Donetsk, Lugansk, Kherson y Zaporizhzhia, anexionadas unilateralmente en 2022 durante una ofensiva militar ampliamente rechazada por la comunidad internacional.
La declaración del Kremlin se produce después de que Trump recibiera la semana pasada en la Casa Blanca al nuevo secretario general de la OTAN, Mark Rutte, a quien expresó su «profundo descontento con Rusia» y anticipó nuevas sanciones económicas si Moscú no accede a firmar un acuerdo de paz en menos de dos meses.
Según un funcionario estadounidense citado por CNN, la administración Trump evalúa aplicar un arancel del 100% al petróleo ruso, además de implementar sanciones secundarias contra países que continúen adquiriendo crudo ruso, incluyendo potencias como China e India.
«Todos se han acostumbrado a su retórica directa y dura», declaró el funcionario del Kremlin refiriéndose al estilo comunicacional de Trump. «Pero, al mismo tiempo, ha reafirmado su intención de hacer todo lo posible por facilitar un acuerdo pacífico», añadió en un intento de mantener canales diplomáticos abiertos.
Desde Kiev, el presidente Volodimir Zelensky informó el sábado que su gobierno propuso a Moscú una nueva ronda de conversaciones sobre intercambio de prisioneros y planteó la necesidad de una reunión entre líderes como paso esencial hacia una paz duradera en la región.
«Todo debe hacerse para lograr un alto el fuego. La parte rusa debe dejar de evitar las decisiones. Se necesita una reunión al nivel de líderes para garantizar una paz verdadera y duradera. Ucrania está preparada para dicha reunión», aseguró Zelensky a través de su canal oficial de Telegram.
El mandatario ucraniano designó al secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, Rustem Umerov, como principal negociador para dar nuevo impulso a un proceso que, tras dos rondas en Estambul, sólo ha producido acuerdos parciales para intercambio de prisioneros sin avances significativos en el cese del fuego.
A pesar de los gestos diplomáticos, Rusia lanzó este fin de semana una nueva oleada de ataques con drones contra diversas regiones ucranianas. Según la Fuerza Aérea de Ucrania, al menos 57 drones kamikaze Shahed de fabricación iraní fueron utilizados en una ofensiva que afectó las regiones de Zaporizhzhia, Donetsk, Kharkiv, Sumi y Dnipró.
Las autoridades ucranianas reportaron que 25 drones fueron interceptados, mientras que los restantes causaron daños significativos en infraestructura civil y víctimas entre la población. En Zaporizhzhia, una mujer de 69 años resultó herida y varios edificios residenciales fueron afectados, mientras que en Kharkiv, seis civiles sufrieron heridas por ataques combinados de drones y artillería.
Desde el inicio de la invasión en 2022, las cifras oficiales indican que al menos 3,369 civiles han perdido la vida y más de 7,600 han resultado heridos sólo en la región de Donetsk, aunque estas estadísticas no incluyen las víctimas en ciudades como Mariúpol y Volnovaja, donde se teme que decenas de miles hayan perecido durante las primeras etapas del conflicto.








