WASHINGTON, 20 julio. – El gobierno estadounidense se vio obligado a extender hasta febrero de 2026 las protecciones del Estatus de Protección Temporal (TPS) para aproximadamente medio millón de inmigrantes haitianos, después de que un juez federal bloqueara la decisión de la administración Trump de poner fin al programa.
«La designación de TPS para Haití y los beneficios relacionados estaban programados para expirar el 2 de septiembre de 2025», indica una alerta del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que agrega que tras la decisión del juzgado federal del Distrito Este de Nueva York, «la fecha efectiva de cualquier terminación no será anterior al 3 de febrero de 2026».
El DHS había anunciado en junio su intención de terminar las protecciones de deportación y los permisos de trabajo para cerca de 521,000 haitianos que estaban amparados por este beneficio, después de que el gobierno del expresidente Joe Biden ampliara el programa hasta 2026.
En la comunicación publicada el viernes en su sitio web, el DHS expresó su desacuerdo con la orden judicial y señaló que en mayo pasado la Corte Suprema estableció un precedente favorable cuando le otorgó vía libre a la administración Trump para revocar el TPS que protege a más de 300,000 venezolanos.
El DHS advirtió que «discrepa rotundamente con esta decisión» de la corte federal neoyorquina sobre la situación de los inmigrantes haitianos e informó que «está trabajando para determinar los próximos pasos» en este caso legal.
El TPS constituye un amparo migratorio que se otorga a ciudadanos de países específicos que migran a Estados Unidos debido a desastres naturales o conflictos armados, permitiéndoles vivir y trabajar legalmente en territorio estadounidense hasta que el gobierno considere que pueden retornar de manera segura a sus naciones de origen.
La secretaria del DHS, Kristi Noem, había ordenado en febrero modificar el período de extensión otorgado por Biden y estableció el 3 de agosto como fecha de finalización, aunque otorgó como plazo a los beneficiarios hasta el 2 de septiembre y los alentó a considerar la autodeportación.
Haití ha sido designado para el TPS en múltiples ocasiones debido a diversas crisis humanitarias, incluyendo el devastador terremoto de 2010 y la severa inestabilidad política que mantiene al país sometido a la violencia de pandillas criminales que controlan gran parte del territorio nacional.
El ejecutivo estadounidense justificó su decisión de finalizar el programa tras determinar que la situación ambiental en Haití «ha mejorado lo suficiente» para que sus ciudadanos puedan regresar a casa con seguridad, una evaluación controvertida dado el contexto de crisis que vive la nación caribeña.
Los inmigrantes haitianos ya habían enfrentado un duro revés después de que el Tribunal Supremo permitiera al gobierno Trump eliminar la protección temporal conocida como «parole humanitario», que proporcionaba estatus legal a más de medio millón de inmigrantes procedentes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela.
Esta decisión judicial representa un alivio temporal para la comunidad haitiana en Estados Unidos, que ha enfrentado creciente incertidumbre sobre su futuro migratorio bajo las políticas restrictivas de la segunda administración Trump, mientras la crisis humanitaria en su país de origen continúa sin resolverse.








