Toronto, 14 jul.- La tasa de obesidad en Canadá ha alcanzado niveles récord, afectando ya a uno de cada tres adultos, con 10,6 millones de personas diagnosticadas como obesas en 2023, de acuerdo con un nuevo estudio publicado este lunes por el Canadian Medical Association Journal (CMAJ). Los investigadores atribuyen el aumento especialmente acelerado a los efectos de la pandemia de COVID-19, que disparó el sedentarismo, el aislamiento y la ansiedad.

Según los datos analizados por el equipo liderado por Laura Anderson, profesora asociada en la Universidad McMaster, la tasa nacional de obesidad aumentó del 24,9 % en 2009 al 32,7 % en 2023, con un incremento que se duplicó durante los años de confinamiento.

“La pandemia transformó completamente nuestros hábitos alimenticios y el acceso a alimentos saludables”, explicó Anderson. “Este impacto en el estilo de vida tuvo consecuencias evidentes en la salud pública”.


Evolución de la obesidad en Canadá (2009–2023)

AñoTasa de obesidad (%)Población afectada (millones)
200924,9 %7,6 millones
201928,2 %9,1 millones
202332,7 %10,6 millones

La obesidad severa también se duplicó

El aspecto más alarmante del informe es el crecimiento de la obesidad severa (IMC ≥ 40), que pasó del 2,4 % al 5 % entre 2009 y 2023. Esto representa más del doble en solo 15 años.

“Este segmento de la población enfrenta un riesgo significativamente mayor de desarrollar enfermedades como diabetes tipo 2, problemas cardíacos, osteoartritis y ciertos tipos de cáncer”, alertó el Dr. Sean Wharton, especialista en obesidad clínica.

Aunque el índice de masa corporal (IMC) no es una medida perfecta —no considera diferencias étnicas, de género ni de composición corporal—, sigue siendo el estándar de referencia en estudios poblacionales.


Principales hallazgos del estudio:

  • El mayor incremento se registró entre adultos jóvenes de 18 a 39 años.
  • Más mujeres que hombres presentan ahora obesidad severa.
  • El 50 % de los obesos no tiene condiciones crónicas, pero entre el 5 % y 10 % presenta hasta seis enfermedades de largo plazo.
  • Durante la pandemia, el ritmo de aumento pasó del 0,5 % anual al 1 % anual.

Una carga silenciosa en salud mental

El Dr. Wharton, que no participó en el estudio pero es coautor de las Guías Canadienses de Obesidad, sugiere que el deterioro de la salud mental también tuvo un impacto crucial.

“El aislamiento, la ansiedad, la depresión… todo eso contribuyó a los aumentos de peso, especialmente en quienes ya eran vulnerables”.

Un ejemplo es el de Angela Martin, enfermera de Toronto que vivió un año devastador en 2020 tras separarse de su pareja y continuar trabajando durante la pandemia.

“Comía por ansiedad. Cocinar era lo único que podía hacer. Gané peso rápidamente”, confesó.


¿Tendencia irreversible?

Pese al avance de tratamientos farmacológicos para bajar de peso, como el Wegovy, aprobado en 2024, los expertos advierten que revertir estas tendencias será difícil.

“Una vez que se gana peso, el cuerpo tiende a defender ese nuevo punto. No es simplemente cuestión de fuerza de voluntad”, señaló Wharton.

El estudio no analizó el impacto de los medicamentos adelgazantes, ya que estos aún no estaban disponibles ampliamente durante los años estudiados (2009-2023), pero los autores anticipan que podrían modificar el panorama en los próximos años.


Llamado urgente a políticas públicas

Con esta tendencia creciente, los investigadores insisten en que se necesitan acciones urgentes y estructurales para frenar el avance de la obesidad, como el etiquetado frontal, regulaciones sobre comida ultraprocesada, políticas de alimentación escolar y mejor acceso a espacios para la actividad física.

“No se trata solo de decisiones individuales. El entorno en que vivimos debe apoyar estilos de vida saludables”, concluyó Anderson.


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