East Rutherford (EE.UU.), 10 de julio – Luka Modrić y Lucas Vázquez cerraron este miércoles sus etapas en el Real Madrid con una derrota dolorosa ante el Paris Saint-Germain (4-0), en la segunda semifinal del Mundial de Clubes disputada en Nueva Jersey. Pese al revés, ambos futbolistas dejan el club blanco con un legado imborrable que los consagra como leyendas de la historia madridista.

Modrić, de 39 años, dice adiós al Santiago Bernabéu tras 12 temporadas, 597 partidos y un palmarés sin precedentes de 28 títulos, lo que lo convierte en el jugador más laureado en la historia del club. El mediocampista croata anotó 43 goles y dio 95 asistencias durante su paso por el equipo, además de conquistar seis Champions League, cuatro Ligas, cuatro Supercopas de Europa y el Balón de Oro en 2018 tras llevar a su selección al subcampeonato mundial.

El exjugador del Tottenham, que ingresó al campo en el minuto 64 ante el PSG, continuará su carrera en el AC Milan. A lo largo de la última temporada, Carlo Ancelotti le confió un papel esencial, alternando titularidades con entradas desde el banquillo, en un año donde disputó 63 partidos, marcó cuatro goles y asistió en nueve ocasiones.

Por su parte, Lucas Vázquez, de 33 años, también se despidió del club en medio de la incertidumbre sobre su próximo destino. Con 402 partidos disputados, 38 goles y 73 asistencias, el polivalente futbolista gallego se va con 23 títulos, entre los que figuran cinco Champions, cuatro Ligas y tres Copas del Rey.

Formado en la cantera blanca y consolidado tras un paso destacado por el Espanyol en la temporada 2014-2015, Lucas ha sido un ejemplo de profesionalismo y compromiso, destacando por su versatilidad: jugó como extremo, lateral y carrilero, cumpliendo con solvencia en todos los roles asignados. En este Mundial de Clubes, sin embargo, apenas sumó 42 minutos en dos partidos, lo que anticipaba su salida de los planes de Xabi Alonso.

La salida de ambos futbolistas marca el fin de una era dorada en el Real Madrid. Modrić se va como un referente admirado por aficiones rivales y jugadores jóvenes, considerado uno de los mejores centrocampistas en la historia moderna del fútbol. Lucas Vázquez, por su parte, deja el club con el reconocimiento de sus compañeros y la afición por su entrega, humildad y adaptabilidad.

Mientras el croata ya tiene destino definido en la Serie A, el futuro de Vázquez permanece abierto, aunque no faltan opciones para un jugador de su experiencia. Lo que es seguro es que el Real Madrid cierra un capítulo glorioso con la salida de dos futbolistas que simbolizan compromiso, éxito y madridismo en estado puro.

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