Teherán/Viena, 25 junio.- El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, admitió que las instalaciones nucleares del país sufrieron “daños graves” como consecuencia de los bombardeos realizados por Estados Unidos el pasado fin de semana, aunque evitó detallar el alcance exacto de los perjuicios.
En declaraciones a la cadena Al Jazeera, Baghaei confirmó la gravedad de los ataques y señaló que, pese a un proyecto de ley parlamentario que plantea suspender el trabajo con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Irán no descarta por completo la presencia futura de inspectores en sus plantas nucleares.
“Irán está decidido a preservar su derecho al desarrollo del programa nuclear bajo cualquier circunstancia”, afirmó el portavoz iraní.
Evaluaciones de EE.UU. e Israel: daños significativos y retrasos en el programa nuclear
El enviado especial estadounidense para Medio Oriente, Steve Witkoff, declaró que Israel y Estados Unidos lograron “la destrucción total de la capacidad de enriquecimiento” nuclear de Irán y que las condiciones para iniciar negociaciones se han cumplido.
Por su parte, el general de brigada israelí Effie Defrin aseguró que las instalaciones nucleares iraníes sufrieron “daños significativos” y que el programa nuclear quedó retrasado “años”.
El presidente Donald Trump, en la cumbre de la OTAN, minimizó un informe de inteligencia que estimaba un retraso de solo meses, indicando que la reconstrucción tomará “años”.
Prioridad del OIEA: regresar a inspeccionar las instalaciones nucleares
Rafael Grossi, director general del OIEA, enfatizó la urgencia de restablecer la presencia de inspectores en Irán. La agencia nuclear de la ONU ha marcado como su “prioridad número uno” volver a las plantas atacadas para evaluar la situación técnica y de seguridad.
Los ataques comenzaron el 13 de junio con bombardeos israelíes y estadounidenses sobre sitios nucleares clave, incluida la planta subterránea de Fordow, al noreste de Qom.
Grossi explicó que Irán notificó al OIEA que “se tomaron medidas de protección” sobre las reservas de uranio altamente enriquecido, aunque no ofreció detalles. Este material, con 408 kilogramos al 60 % de enriquecimiento, está muy cerca del umbral para fabricar armas nucleares, lo que aumenta la preocupación mundial sobre su estado y ubicación tras los ataques.
La incertidumbre sobre el paradero y condición del uranio enriquecido es uno de los puntos más críticos que enfrenta la comunidad internacional en la crisis nuclear iraní. Grossi informó que recientemente envió una carta al ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, para dialogar sobre la vuelta de las inspecciones.
La tensión internacional sigue en aumento mientras la comunidad mundial aguarda mayor transparencia y garantías para evitar una escalada nuclear en Medio Oriente.








