Miami, 23 jun.- El Departamento de Estado de Estados Unidos pidió a los países de América Latina que definan “de qué lado están” en el conflicto con Irán, en vísperas de la 55ª Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que inicia el miércoles en Antigua y Barbuda.
Durante una rueda de prensa virtual, una alta funcionaria estadounidense destacó que esta es una “gran oportunidad” para que los países de la región decidan si apoyan “a un régimen que es un patrocinador estatal del terrorismo”. Enfatizó que Estados Unidos llevó a cabo un “ataque preciso contra tres instalaciones nucleares iraníes”, en referencia a los bombardeos ordenados por el presidente Donald Trump el pasado fin de semana.
La ofensiva ha generado divisiones en América Latina: Chile, Colombia y Brasil criticaron el ataque por violar el derecho internacional y aumentar la violencia; Argentina respaldó a Estados Unidos; mientras que Cuba y Venezuela mostraron solidaridad con Irán.
La funcionaria evitó anticipar si Washington promoverá una resolución para que la OEA se pronuncie sobre Irán, pero insistió en que cada país debe decidir si respalda a un “patrocinador estatal del terrorismo”.
La 55ª Asamblea General de la OEA, que se realizará del 25 al 27 de junio en Antigua y Barbuda, abordará temas como la crisis en Haití y será la primera bajo la dirección del surinamés Albert Ramdin, primer caribeño en asumir como secretario general.
Entre las prioridades del gobierno estadounidense para la reunión figuran reafirmar el liderazgo en la región, apoyar la gobernabilidad democrática, el estado de derecho y avanzar en la agenda de la próxima Cumbre de las Américas en diciembre en República Dominicana.
Además, Estados Unidos apoya la candidatura de la disidente cubana Rosa María Payá para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el periodo 2026-2029.
Finalmente, se subrayó el compromiso para que los países miembros tomen decisiones informadas respecto a su relación con China, advirtiendo contra el uso que Pekín podría hacer de su estatus de observador permanente para socavar los objetivos democráticos y económicos en el hemisferio.








