Washington D.C., 23 jun.- El gobierno de Estados Unidos activó una alerta de seguridad nacional debido a un “entorno de amenaza elevado” tras la reciente ofensiva militar contra instalaciones nucleares iraníes, según informó la National Terrorism Advisory System en un boletín emitido el 22 de junio de 2025 por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Aunque no hay una amenaza específica o creíble de ataque inminente, las agencias de seguridad estadounidenses advierten que la probabilidad de que actores violentos o células durmientes afines a intereses iraníes intenten atentados en suelo estadounidense ha alcanzado niveles críticos. El boletín cita que “el entorno de amenaza nunca ha sido más alto”.
La alerta se produce tras la decisión del presidente Donald Trump de ordenar bombardeos sobre tres sitios nucleares en Irán (Fordow, Natanz e Isfahán) en la llamada “Operación Midnight Hammer”, con el objetivo de neutralizar las capacidades nucleares iraníes, en respuesta a la escalada del conflicto con Israel desde mediados de junio.
El DHS y el FBI han incrementado la vigilancia sobre presuntas células durmientes iraníes y grupos vinculados a Hezbolá, organización terrorista apoyada por Irán. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, advirtió sobre el aumento de riesgos de ataques cibernéticos, acciones violentas y crímenes de odio antisemita como consecuencia directa del conflicto.
Las células durmientes son grupos clandestinos que permanecen inactivos hasta recibir órdenes específicas para actuar. Funcionarios de inteligencia estadounidenses han reforzado la supervisión desde el asesinato del general iraní Qasem Soleimani en 2020, desmantelando varios complots contra figuras políticas y críticos del régimen.
El presidente del Comité de Inteligencia del Senado, Tom Cotton, resaltó que “los estadounidenses tienen derecho a estar preocupados” por la larga historia de terrorismo iraní contra Estados Unidos. El vicepresidente JD Vance criticó la política migratoria de la administración Biden por permitir la entrada de cerca de 1,200 iraníes durante este periodo, lo que dificulta la identificación de posibles infiltrados.
El memorándum del comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza, Rodney Scott, advierte que la amenaza de células durmientes o simpatizantes nunca ha sido mayor, y que la infiltración ilegal continúa representando un reto para la seguridad.
El boletín del DHS señala que una fatwa o llamado religioso por parte de Irán podría movilizar a extremistas violentos en Estados Unidos, elevando el riesgo de atentados contra blancos civiles, infraestructuras críticas y comunidades judías.
Expertos en seguridad resaltan la sofisticación de los grupos iraníes y la vulnerabilidad de infraestructuras esenciales como redes eléctricas, hospitales y sistemas de transporte.
La respuesta de Irán a los ataques ha sido condenada públicamente, con advertencias de represalias contra objetivos tanto en el extranjero como en territorio estadounidense. Autoridades militares anticipan que las tropas en Irak y Siria están en riesgo de ataques retaliatorios.
El DHS insta a la población a mantenerse alerta, reportar conductas sospechosas y tomar precauciones, mientras que el gobierno ha emitido una alerta mundial para ciudadanos estadounidenses en el extranjero ante posibles represalias relacionadas con la crisis en Medio Oriente.








