Madrid, 19 junio.— La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, arremetió este jueves con dureza contra el PSOE durante el Pleno de la Asamblea regional, al acusar al partido de estar “sepultado bajo una montaña de corrupción” y practicar una “basura de política”. En respuesta, la portavoz socialista Mar Espinar defendió la gestión ética de su partido, asegurando que el PSOE “castiga” la corrupción mientras que en el PP “se premia”.

El cruce de reproches, marcado por la tensión habitual entre ambas formaciones, giró en torno a los recientes escándalos que han salpicado tanto al PSOE como al PP. Espinar defendió que en su formación “los sinvergüenzas no tienen cabida” y que no se necesita “ni sumario judicial” para apartarlos, como —dijo— ocurrió con el ex secretario de Organización, Santos Cerdán.

“Usted, que logró echar a Casado por denunciar su corrupción, no podría militar en el PSOE”, espetó Espinar a Díaz Ayuso, aludiendo al episodio que sacudió al Partido Popular en 2022 y que desembocó en la salida del entonces líder nacional Pablo Casado tras cuestionar los contratos adjudicados por el Gobierno madrileño.

Guerra de acusaciones

En tono irónico, Díaz Ayuso respondió con dureza: “Vaya papelón tener que defender toda esa burda escalada de corrupción”, y reprochó a Espinar su mención al piso donde reside: “Me la imagino ayer, ensayando delante del espejo, diciendo: ‘Voy a decir lo del ático, que es nuevo, a ver si la sorprendo’”.

La presidenta regional no se detuvo ahí. Arremetió contra figuras históricas del PSOE como José Luis Ábalos —a quien acusó de “explotar a mujeres jóvenes”— y cargó contra los pactos del presidente Pedro Sánchez con EH-Bildu y Junts para su investidura: “Ahí está la gran corrupción”.

Además, Díaz Ayuso calificó a Espinar y al grupo socialista madrileño como “portavoces del sanchismo” y les acusó de “acompañar al capo a lo más profundo de la cloaca”.

Ayuso defiende su gestión y denuncia “boicot” del Gobierno central

Durante su intervención, la presidenta madrileña reivindicó su gestión en los seis primeros meses de 2025, asegurando que ha sacado adelante proyectos “a pesar del boicot” del Ejecutivo de Pedro Sánchez, al que calificó como “el gran enemigo que intenta atacar a Madrid”.

“Nunca se ha visto a un presidente del Gobierno al que la corrupción le ate de esa manera, que haya decidido galopar en la corrupción y en operaciones de Estado”, concluyó Ayuso.

El debate evidenció, una vez más, la polarización política que define la relación entre el Gobierno de la Comunidad de Madrid y el Ejecutivo central, en un contexto de creciente tensión en la antesala del nuevo ciclo electoral.

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