
Guayaquil (Ecuador), 11 jun. – La espiral de violencia que azota a Guayaquil, la ciudad más poblada y peligrosa de Ecuador, tiene su origen en disputas internas, traiciones y nuevas alianzas entre bandas del crimen organizado, explicó el coronel Víctor Ordóñez, jefe policial de la Zona 8, en una entrevista exclusiva con EFE.
“Existen disputas por el microtráfico, se dividen y hacen alianzas con otros grupos. Incluso se traicionan entre ellos. Eso recrudece la violencia”, afirmó Ordóñez, quien asumió el mando de la región más violenta del país hace apenas un mes.
1.585 homicidios en cinco meses
Según datos oficiales, entre enero y mayo de 2025 se registraron 1.585 homicidios en la Zona 8, que incluye Guayaquil y las ciudades aledañas de Durán y Samborondón, lo que representa un aumento del 78 % frente a los 891 homicidios del mismo periodo en 2024.
El coronel reconoció que la mayoría de las víctimas tenían antecedentes, pero alertó sobre el incremento de víctimas colaterales debido a ataques indiscriminados:
“Llegan al lugar donde está el objetivo y disparan contra todos los presentes”.
Las zonas más peligrosas se concentran en cinco distritos: Nueva Prosperina, Pascuales, Portete y Sur, en Guayaquil; y la ciudad de Durán, utilizada como centro logístico para el narcotráfico debido a su acceso fluvial a los puertos marítimos.
Zonas controladas por bandas
En nueve de los doce distritos de la Zona 8, la Policía ha identificado “polígonos criminales”, territorios controlados por bandas donde se intensifican los operativos. Según la nueva Ley contra las Economías Criminales, en la provincia de Guayas operan al menos 11 bandas, entre ellas Los Choneros, Los Tiguerones, Los Lobos, Águilas y Latin Kings.
“Estas bandas no son jerárquicas, se ramifican en sectores, y cada uno tiene su líder. Al capturar a uno, otro toma su lugar, y eso genera nuevas pugnas internas”, explicó Ordóñez.
Además de los asesinatos, las bandas se financian mediante extorsiones, secuestros, tráfico de armas y drogas, microtráfico y robo de vehículos. Las armas ingresan principalmente por fronteras porosas, lo que complica el control del armamento ilegal.
Guayaquil, eje del narcotráfico
El puerto de Guayaquil, puerta de salida de toneladas de cocaína hacia Norteamérica y Europa, es el principal atractivo para las bandas, que establecen sus bases en zonas marginales como Nueva Prosperina o Durán, donde escasean los servicios básicos.
En estos sectores, la Policía ya no puede operar con patrullajes convencionales:
“Se requieren operativos móviles con más agentes. Ya no es seguro que dos policías entren solos”, señaló Ordóñez.
700 nuevos policías, pero se necesita más
En respuesta al repunte de la violencia, el Gobierno ha destinado 700 nuevos policías a la Zona 8. Sin embargo, el coronel Ordóñez enfatizó que la lucha contra el crimen no puede recaer únicamente en la fuerza pública.
“Recuperamos un territorio, pero si el Estado no entra con salud, educación e inclusión social, el esfuerzo se pierde. No podemos hacer el trabajo de todas las instituciones”.
Finalmente, Ordóñez, con más de dos décadas en Guayaquil, expresó una reflexión alarmante sobre el impacto generacional del crimen:
“He visto cómo los niños de hace años crecieron entre violencia. Hoy son los que están en las calles. El problema es estructural y profundo”.
Infografía: Homicidios en la Zona 8 (Enero–Mayo)
| Año | Homicidios | Variación % |
|---|---|---|
| 2024 | 891 | — |
| 2025 | 1.585 | +78 % |
Zonas con más homicidios:
- Nueva Prosperina (Guayaquil)
- Pascuales (Guayaquil)
- Portete (Guayaquil)
- Sur (Guayaquil)
- Durán (Guayas)
La situación en Guayaquil revela un desafío cada vez más complejo, en el que el combate policial, si no va acompañado de políticas sociales y presencia estatal integral, podría ser insuficiente para frenar la violencia sostenida por la economía del crimen.



