LONDRES, 9 junio (HISPANIC POST).– Delegaciones de alto nivel de Estados Unidos y China se reunieron este lunes en Londres en un intento por reducir las tensiones comerciales que han recrudecido pese a la tregua alcanzada el mes pasado en Ginebra. Las conversaciones, que se celebran en la histórica Lancaster House bajo auspicio del Ministerio de Exteriores británico, se extenderán hasta el martes, según pudo confirmar la agencia EFE.
Las negociaciones comenzaron hacia las 13:30 hora local (12:30 GMT) y, aunque en principio debían concluir a las 18:00, continuaron tras una cena encargada a un exclusivo restaurante londinense, reflejo del interés de ambas partes en avanzar en un escenario marcado por desacuerdos recientes y un desplome del 30 % en el comercio bilateral durante mayo, según datos de la Administración General de Aduanas de China.
Altas delegaciones, temas sensibles
La delegación estadounidense está encabezada por los secretarios del Tesoro, Scott Bessent, y de Comercio, Howard Lutnick, junto al representante comercial Jamieson Greer. Por parte de China lidera el vice primer ministro He Lifeng, uno de los principales asesores económicos del presidente Xi Jinping.
Aunque no trascendieron detalles del diálogo, el trasfondo está dominado por fricciones en torno a sectores estratégicos como los semiconductores avanzados, las tierras raras —clave para la industria automotriz y tecnológica— y las restricciones a visados de estudiantes chinos en universidades de EE.UU.
La última tregua, pactada en mayo, contemplaba una importante reducción de aranceles: Washington prometió rebajar sus tarifas del 145 % al 30 %, mientras que Pekín hizo lo propio del 125 % al 10 %. Sin embargo, ambos gobiernos se han acusado recientemente de violar los términos acordados.
Un contexto político y diplomático complejo
Cuatro días antes del encuentro, una llamada entre Trump y Xi Jinping —que el mandatario estadounidense calificó de “muy positiva”— permitió abrir la puerta a estas nuevas negociaciones. No obstante, fuentes del gobierno norteamericano indicaron que aún es «incierto» si habrá una declaración oficial tras la reunión, aunque no se descarta una aparición de Bessent o Lutnick.
El director del Consejo Económico Nacional de EE.UU., Kevin Hassett, expresó en CNBC que el objetivo del encuentro es alcanzar «una reunión corta que termine con un fuerte apretón de manos», aunque reconoció que la situación es especialmente complicada para ambas economías.
El rol del Reino Unido y las presiones de Washington
El Gobierno británico, anfitrión del diálogo, se mostró satisfecho por acoger el encuentro, destacando su posición como «defensor del libre comercio» y reiterando que «una guerra comercial no va en interés de nadie», según expresó un portavoz oficial.
La ministra de Economía británica, Rachel Reeves, mantuvo reuniones previas con Bessent y He Lifeng, mientras que el ministro de Comercio, Jonathan Reynolds, recibió este lunes a su homólogo chino, Wang Wentao.
No obstante, el encuentro se produce en medio de crecientes tensiones diplomáticas entre Washington y Londres. Según reveló el Sunday Times, la Casa Blanca ha presionado al gobierno británico para impedir que China instale su nueva embajada cerca de la City financiera y centros de datos estratégicos, como condición para avanzar en las conversaciones comerciales bilaterales entre EE.UU. y Reino Unido.
El resultado de las conversaciones en Londres podría marcar un nuevo rumbo en la relación económica entre las dos mayores potencias del mundo, en un contexto internacional marcado por la competencia tecnológica, la reconfiguración de las cadenas de suministro y las nuevas alianzas estratégicas.








