TORONTO, 9 junio (HISPANIC POST).– Canadá alcanzará este año el objetivo del 2 % del Producto Interior Bruto (PIB) en gasto militar exigido por la OTAN, adelantando cinco años su cronograma anterior, anunció este lunes el primer ministro Mark Carney. La decisión responde, según explicó, al nuevo escenario geopolítico marcado por el “imperialismo emergente” y la transformación de alianzas globales.
Durante un discurso ofrecido en Toronto, Carney subrayó que la creciente presión militar de Rusia y China, sumada a un cambio de enfoque en las relaciones de Estados Unidos con sus aliados, han obligado a Canadá a redefinir su postura defensiva. “Estados Unidos está empezando a monetizar su posición, cobrando por el acceso a sus mercados y reduciendo su contribución relativa a nuestra seguridad colectiva”, advirtió.
Una advertencia sobre un “nuevo imperialismo”
El jefe de Gobierno canadiense alertó sobre una nueva dinámica global donde las potencias intermedias deben posicionarse con rapidez. “Un nuevo imperialismo amenaza al mundo. Las potencias menores tienen que competir por interés y atención, sabiendo que si no están en la mesa, están en el menú”, declaró.
Carney reconoció además el deterioro de la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas canadienses. Señaló que actualmente tres de los cuatro submarinos del país están inactivos, al igual que la mitad de los vehículos terrestres. “El equipamiento está desfasado y nuestras capacidades están debilitadas”, admitió.
Modernización militar y fortalecimiento industrial
Ante este panorama, Carney prometió una reconstrucción integral del aparato militar canadiense, incluyendo inversiones significativas en submarinos, aviones, navíos, artillería, vehículos blindados, nuevos radares y sensores avanzados, con énfasis en el monitoreo del Ártico y el lecho marino.
Además, se fortalecerá la industria nacional de defensa mediante alianzas diversificadas. “Nos aseguraremos de que Canadá sea fuerte en casa y fiable en el exterior”, aseguró.
Un nuevo debate en la OTAN
El compromiso del 2 % fue acordado por los países de la OTAN en 2014 con un plazo de una década. Sin embargo, el actual presidente estadounidense, Donald Trump, ha presionado para aumentar la meta al 5 % del PIB. Este nuevo objetivo será debatido durante la cumbre de la OTAN que se celebrará en La Haya los días 24 y 25 de junio.
El anuncio de Carney coloca a Canadá en una posición adelantada dentro de la alianza atlántica, en un momento en que la redefinición del gasto militar se ha convertido en una prioridad estratégica para los países occidentales.








