Barcelona, 6 junio.- La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, protagonizó un gesto polémico en la Conferencia de Presidentes celebrada en Barcelona, al abandonar la sala durante las intervenciones en euskera y catalán, concretamente al inicio de la intervención del lehendakari Imanol Pradales y hasta que finalizó el presidente catalán Salvador Illa. Este acto fue interpretado por fuentes gubernamentales como una muestra de división interna en el Partido Popular (PP) y una falta de respeto hacia las lenguas cooficiales y sus hablantes.
Ayuso había anticipado esta acción durante una intervención previa en la Asamblea de Madrid, donde rechazó el uso de pinganillos para la traducción simultánea y manifestó su intención de que todas las comunicaciones se realicen en español, defendiendo que “España no es un país plurinacional” y que el español debe ser la lengua oficial única del Estado.
Tras regresar a la sala con la intervención del presidente gallego Alfonso Rueda, también del PP y que habló en castellano, Díaz Ayuso criticó duramente el uso de las lenguas cooficiales y la traducción simultánea, calificándolos de “disparate” y “esperpento”, al considerar que reducen las lenguas regionales a meros instrumentos separatistas. Asimismo, defendió su derecho a expresar libremente su postura y reiteró su defensa de la unidad de España y de la lengua española.
El gesto de Ayuso no fue secundado por otros dirigentes del PP, aunque la presidenta de Baleares, Marga Prohens, que sí intervino en catalán, justificó la postura de Ayuso y denunció que la pluralidad lingüística se usa para generar enfrentamientos entre comunidades autónomas.
Las reacciones no tardaron en llegar: el ministro de Cultura y portavoz de Sumar, Ernest Urtasun, calificó la acción de “deplorable” y “lamentable”, acusando a Ayuso de “jugar al trumpismo” para emerger como líder de la derecha. Por su parte, el Gobierno Vasco condenó la ausencia de Ayuso como una falta de respeto intolerable hacia el euskera y el pueblo vasco.
El presidente catalán, Salvador Illa, aprovechó su intervención para reclamar un debate serio y solidario sobre la financiación autonómica, mientras que representantes de JxCat criticaron duramente a la presidenta madrileña por su actitud confrontativa. Unidas Podemos también se sumó a las críticas, calificando a Ayuso con términos como “paleta” e “ignorante”.
Este episodio pone de manifiesto las tensiones existentes en el panorama político español respecto a la diversidad lingüística y el uso de las lenguas cooficiales, que continúan siendo motivo de debate y controversia en un contexto marcado por la defensa de la unidad nacional y la identidad cultural.








