
Stuttgart, 6 de junio.– En un vibrante duelo que quedará grabado en la memoria de los aficionados, España venció 5-4 a Francia y selló su pase a la final de la Liga de Naciones en un encuentro que combinó emoción, intensidad y un sinfín de goles. El equipo de Luis de la Fuente llegó a dominar 4-0, pero acabó sufriendo ante la arremetida gala en un desenlace de infarto.
Los primeros compases del encuentro tuvieron a Francia como dominadora, obligando a Unai Simón a intervenir en múltiples ocasiones, incluso deteniendo un disparo que Theo Hernández estrelló contra el palo. Sin embargo, España pegó primero con un tanto de Nico Williams y amplió con un certero cabezazo de Mikel Merino.
En la segunda mitad, Lamine Yamal amplió la ventaja desde el punto penalti y Pedri anotó el cuarto tras una gran jugada colectiva. Parecía sentencia, pero Francia reaccionó: Mbappé descontó también desde los once pasos, y luego llegaron los tantos de Cherki, un autogol de Vivian y un cabezazo de Kolo Muani en el descuento que puso el 5-4 definitivo.
Un partido de locura y nueve goles
La intensidad fue constante. Francia nunca bajó los brazos y rozó el empate en los últimos minutos. España, que soñó con una goleada histórica, acabó resistiendo el empuje final del equipo dirigido por Didier Deschamps. La defensa, que había funcionado bien durante buena parte del encuentro, mostró debilidades preocupantes hacia el cierre.
Este duelo pasará a la historia por su carácter caótico y emocionante. Más allá de los planteamientos tácticos, fue una noche de pasión, corazón y talento individual que se impuso a cualquier pizarra.









