BUENOS AIRES, 23 de mayo.- En un contexto de creciente tensión con la prensa argentina, el gobierno del presidente ultraderechista Javier Milei estableció requisitos más estrictos para la acreditación de periodistas en la Casa Rosada, sede del Ejecutivo. La medida fue publicada este viernes en el Boletín Oficial y plantea criterios como la evaluación del nivel profesional de los periodistas, el alcance de los medios para los que trabajan y la implementación de un código de vestimenta formal para las conferencias de prensa.
La resolución también limita el número de periodistas con acceso a las salas de prensa en la sede gubernamental, argumentando evitar aglomeraciones y «garantizar las condiciones de seguridad». Según la normativa, los medios solicitantes deberán presentar una declaración jurada con datos verificables sobre su audiencia, mientras que los periodistas postulantes deberán comprometerse mediante otra declaración jurada a «respetar las normas de convivencia y condiciones de permanencia» en la Casa Rosada.
Nuevos Criterios y Evaluaciones
El texto oficial establece que los periodistas serán evaluados según su producción específica en temas políticos, su participación previa en eventos oficiales y su «experiencia, formación e historial curricular». Además, los medios deberán actualizar cada 180 días su índice de audiencia. Si esta información muestra que dejaron de tener un alcance masivo, la acreditación podrá ser suspendida temporalmente.
La normativa contempla la revocación de la acreditación en caso de que el periodista cometa «dos o más faltas graves a las condiciones de acceso y normas de convivencia». Estas medidas fueron anunciadas días atrás por el portavoz presidencial, Manuel Adorni, quien describió la intención del gobierno de crear una «sala de prensa de elite».
Los medios tienen un plazo de 30 días hábiles para cumplimentar la presentación de las nuevas solicitudes de acreditación.
Reacciones y Críticas
Las nuevas disposiciones han generado rechazo entre sectores de la oposición, organizaciones periodísticas y defensores de la libertad de prensa. Diputados opositores criticaron la medida y reflotaron el llamado que hicieron días atrás para la firma de un compromiso en defensa de la libertad de expresión.
«Sin prensa libre no hay democracia… ni libertad que avance. No al silenciamiento. No al miedo. No al odio», escribió en X (antes Twitter) el diputado Sergio Abrevaya, del partido Generación para un Encuentro Nacional.
Los legisladores también cuestionaron las recientes denuncias penales por «calumnias e injurias» que Milei presentó contra tres periodistas, una de ellas por considerar que había sido comparado con el dictador alemán Adolf Hitler. Asimismo, señalaron que la retórica del presidente, cada vez más agresiva hacia la prensa, pone en riesgo la tolerancia a la crítica y la sátira política, elementos esenciales en una sociedad democrática.
En una entrevista reciente con uno de sus simpatizantes en redes sociales, Milei calificó a los periodistas de «prostitutas» de los políticos y afirmó: «Si odiás al político, al periodista odialo más porque cobran por hacer lo que el político no hace… Son calumniadores e inquisidores».
Tensión con la Prensa y Represión en Manifestaciones
El Sindicato de Prensa de Buenos Aires y otras agrupaciones que representan al sector han denunciado desde hace tiempo que el gobierno de Milei busca «silenciar la información periodística», considerada vital para la vida democrática. Además, las críticas se han multiplicado tras la dura represión ejercida por las fuerzas de seguridad contra periodistas durante la cobertura de manifestaciones callejeras en las últimas semanas.
Fuerzas de la oposición han repudiado en el Congreso declaraciones recurrentes del presidente, como su frase: «Los invito a odiar a los periodistas». Estas tensiones reflejan un escenario polarizado en el que el mandatario parece seguir el estilo confrontativo del expresidente estadounidense Donald Trump, a quien admira abiertamente.
Contexto Político
Las medidas fueron anunciadas en un contexto de creciente enfrentamiento entre Milei y la prensa argentina. El presidente rechaza el escrutinio sobre su gestión y su vida privada, como el afecto que siente por sus perros o su cercana relación con su hermana Karina Milei, secretaria general de la Presidencia. Mientras arremete contra periodistas tildándolos de corruptos y extorsionadores, concede entrevistas exclusivamente a medios afines y conversa durante horas en canales de streaming con sus seguidores más cercanos.
Este endurecimiento de las reglas para la acreditación de periodistas refuerza las preocupaciones sobre la libertad de prensa en Argentina bajo el gobierno de Milei. Organizaciones internacionales y locales continúan vigilando de cerca estas acciones para evaluar su impacto en la democracia y el acceso a la información en el país.








