CARACAS, 22 DE MAYO — El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, reiteró este miércoles su determinación de «recuperar completamente» el territorio del Esequibo, una región de casi 160.000 kilómetros cuadrados en disputa con Guyana, durante un acto transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
«Es inquebrantable nuestra voluntad de recuperar los derechos históricos, territoriales y más allá de la Guayana Esequiba», declaró Maduro, acusando al «imperio británico y sus herederos» de haber despojado a Venezuela de esta zona rica en recursos naturales.
El mandatario venezolano también destacó que, en las elecciones del próximo domingo, su país elegirá por primera vez cargos públicos para la región disputada, incluyendo un gobernador, ocho diputados a la Asamblea Nacional y siete miembros del consejo legislativo regional. Sin embargo, estas elecciones han sido rechazadas por Guyana, que insiste en que no cederá «ahora ni nunca» ninguna parte del Esequibo.
Postura de Guyana: Defensa de la Soberanía
Por su parte, el presidente de Guyana, Irfaan Ali, reafirmó la postura de su gobierno de mantener intacta la soberanía sobre el Esequibo. En una declaración a periodistas tras un evento oficial, Ali aseguró que Guyana no está dispuesta a ceder «ni una pulgada» (2,54 centímetros) de su territorio.
«Guyana no está preparado para que ni una pulgada se dé ni se ceda, ahora o nunca», enfatizó Ali, quien detalló que su estrategia frente al conflicto se basa en tres pilares:
- Diplomacia: Continuar defendiendo la posición de Guyana en foros internacionales.
- Apoyo internacional: Buscar respaldo de la comunidad global.
- Sistema de defensa propio: Fortalecer la capacidad militar y estratégica del país.
Ali también mencionó que el embajador de Guyana en Venezuela, Richard Van West-Charles, ha recibido instrucciones claras para defender la soberanía y la integridad territorial de Guyana. «Nuestra orden al embajador es asegurar la soberanía y la integridad territorial de Guyana, y nuestra postura es bien reconocida por todos los accionistas», afirmó.
La Disputa por el Esequibo
El conflicto por el Esequibo tiene sus raíces en el Laudo Arbitral de París de 1899, que otorgó la soberanía del territorio a la entonces colonia británica de Guyana. Sin embargo, décadas después, Venezuela declaró nulo ese fallo y firmó con el Reino Unido el Acuerdo de Ginebra de 1966, mediante el cual ambas partes se comprometieron a resolver la controversia de manera pacífica. Hasta la fecha, no se ha alcanzado una solución definitiva.
En los últimos años, la disputa se ha intensificado debido al interés por los recursos naturales del área, especialmente petróleo y minerales. La exploración realizada por la empresa estadounidense ExxonMobil, bajo licencia de Guyana, ha exacerbado las tensiones entre ambos países. Maduro acusó directamente al gobierno guyanés y a ExxonMobil de ser «capataces esclavos» de intereses extranjeros, argumentando que el territorio en cuestión pertenece históricamente a Venezuela.
Elecciones en Territorio Disputado
Las elecciones del próximo domingo marcan un nuevo capítulo en el conflicto, ya que Venezuela planea elegir autoridades para el Esequibo, a pesar de que Caracas no ejerce control efectivo sobre la región. Esta decisión ha sido ampliamente criticada por la Comunidad del Caribe (Caricom) y la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que han instado a Venezuela a abstenerse de realizar comicios en el área en disputa.
Sin embargo, el gobierno chavista ha dejado claro que no reconoce la jurisdicción de la CIJ en este caso y que «no acatará decisión alguna que emane» de dicho tribunal. Según Maduro, estas elecciones son un paso necesario para reivindicar la soberanía venezolana sobre el Esequibo.
Reacciones Internacionales
La disputa ha captado la atención de la comunidad internacional, con varios países y organismos regionales expresando preocupación por la escalada de tensiones. La Organización de Estados Americanos (OEA), dominada por aliados de Guyana, ha apoyado la posición de Georgetown, mientras que aliados de Venezuela, como Rusia y China, han respaldado la postura de Caracas.
Conclusión
La disputa por el Esequibo refleja una lucha histórica y geopolítica entre Venezuela y Guyana, con implicaciones económicas y estratégicas significativas. Mientras Maduro insiste en la «recuperación» del territorio mediante acciones políticas y diplomáticas, Irfaan Ali mantiene una postura inflexible de no ceder ningún fragmento del Esequibo.
El próximo domingo, las elecciones organizadas por Venezuela podrían aumentar las tensiones, dado que Guyana y la comunidad internacional consideran estos comicios ilegítimos. El conflicto sigue siendo un ejemplo de cómo las disputas fronterizas pueden complicarse aún más por intereses económicos y políticos globales, dejando en el aire la posibilidad de una resolución pacífica en el corto plazo.








