LA PAZ, 20 DE MAYO — El expresidente de Bolivia, Evo Morales (2006-2019), no logró inscribir su candidatura para las elecciones generales del próximo 17 de agosto, confirmó este martes el Tribunal Supremo Electoral (TSE). Morales recurrió al Partido de Acción Nacional Boliviano (Pan-Bol) para registrar su postulación, pero esta organización política está inhabilitada tras perder su personalidad jurídica hace dos semanas.

El periodo de inscripción, que inició el pasado 14 de mayo, concluyó a las 23:59 horas locales (03:59 GMT del martes). Según informó el secretario de Cámara del TSE, Fernando Arteaga, solo se aceptaron candidaturas de las diez organizaciones políticas habilitadas para participar en los comicios.

Arteaga explicó que ni Evo Pueblo, el nuevo partido impulsado por Morales, ni Pan-Bol cumplen con los requisitos legales para registrar candidatos. “Evo Pueblo no es un partido con personalidad jurídica vigente y Pan-Bol tiene su personalidad jurídica cancelada, por lo tanto, no pueden hacer registro de candidatos”, declaró Arteaga a la prensa.


Insistencia de Morales

A pesar de estas declaraciones, Evo Morales aseguró este martes que su movimiento político, Evo Pueblo (Estamos Volviendo Obedeciendo al Pueblo), había cumplido con todos los requisitos y plazos establecidos para registrar su binomio presidencial mediante el sistema digital del TSE. Sin embargo, las autoridades electorales rechazaron esta afirmación.

Morales, quien gobernó Bolivia durante tres mandatos consecutivos, ha insistido en su intención de volver al poder, pese a que el Tribunal Constitucional Plurinacional reiteró la semana pasada que la reelección presidencial está limitada a una sola vez de forma continua, sin posibilidad de un tercer mandato.


Reacciones y Amenazas

El anuncio de que Morales quedó fuera de la carrera electoral generó tensiones políticas en el país. Sus seguidores amenazaron con movilizaciones masivas y advirtieron que podrían «convulsionar» al país si su candidatura no es aceptada. Las divisiones dentro del oficialismo boliviano también se profundizaron con este episodio.

El Movimiento al Socialismo (MAS), partido fundado por Morales, presentó sus propios candidatos en una caravana liderada por el presidente actual, Luis Arce, y sus aspirantes a la Presidencia y Vicepresidencia, Eduardo del Castillo y Milán Berna, respectivamente. Del Castillo, quien hasta el viernes ocupaba el cargo de ministro de Gobierno (Interior), fue designado como candidato tras la decisión de Arce de no buscar la reelección.


Fragmentación del Oficialismo

El oficialismo en Bolivia está dividido en tres facciones:

  1. Una leal al gobierno actual de Luis Arce.
  2. Otra que respalda a Evo Morales y defiende su regreso al poder.
  3. Una tercera que apoya la candidatura del presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, quien hasta hace poco era considerado el «heredero político y sindical» de Morales.

Esta fragmentación refleja las tensiones internas dentro del MAS, así como la lucha por el control del movimiento político que llevó a Morales al poder en 2006.


Próximos Pasos

Con Morales fuera de la contienda electoral, el foco se centra ahora en los candidatos registrados y en cómo evolucionará el escenario político en los próximos meses. La negativa del TSE a aceptar la candidatura de Morales podría desencadenar protestas y movilizaciones de sus seguidores, quienes han prometido no aceptar el fallo sin resistencia.

Mientras tanto, el MAS busca consolidarse como la principal fuerza política en las elecciones de agosto, aunque las divisiones internas podrían debilitar su posición frente a otros contendientes.

El futuro político de Morales, quien aún cuenta con una base significativa de apoyo, sigue siendo incierto. Su exclusión de las elecciones podría marcar un punto de inflexión en la historia reciente de Bolivia, mientras el país enfrenta desafíos económicos y sociales en medio de una creciente polarización.

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