SANTIAGO, 19 DE MAYO — La economía chilena cerró el primer trimestre del año con un crecimiento del 2,3% interanual, superando las expectativas del mercado que ubicaban el avance en torno al 2%. Este impulso fue liderado principalmente por un fuerte dinamismo en las exportaciones y un moderado aumento de la demanda interna, informó este lunes el Banco Central en su reporte de Cuentas Nacionales.
Según los datos oficiales, el Producto Interno Bruto (PIB) mostró una expansión sostenida, gracias al desempeño positivo de varios sectores clave. El comercio exterior fue uno de los principales motores del crecimiento, con un alza del 10,7% en las exportaciones y del 9,0% en las importaciones.
Sectores que impulsaron y frenaron el crecimiento
Entre las actividades económicas que más contribuyeron al crecimiento se encontraron el comercio (7,1%), la industria manufacturera, los servicios personales y el sector agropecuario-silvícola (5,2%).
En contraste, algunos sectores registraron retrocesos. La minería, una de las columnas fundamentales de la economía chilena, disminuyó 1%, afectada por un día menos en el trimestre comparado con el año anterior —que fue bisiesto— y por una interrupción del suministro eléctrico que impactó en las operaciones. También la construcción cayó 1,2%, mientras que los servicios financieros presentaron un desempeño negativo.
Demanda interna en ascenso
La demanda interna aumentó 1,2%, apoyada por un repunte en el consumo. El gasto de los hogares creció 1,8%, mientras que el consumo público subió 3,1%, impulsado principalmente por el gasto en salud.
Además, ajustada por factores estacionales, la economía chilena mostró una aceleración del 0,7% en términos trimestrales, lo que refleja una recuperación más estable frente al último trimestre de 2024.
El informe del Banco Central confirma que, pese a los desafíos globales y ciertos desbalances sectoriales, la economía chilena mantiene un ritmo de crecimiento que la posiciona entre las más sólidas de la región.



