MIAMI, 13 de mayo de 2025. — El Tren de Aragua, una organización delictiva originada en Venezuela, ha emergido como una de las amenazas más significativas para la seguridad regional en América Latina. A pesar de los esfuerzos represivos liderados por Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump y el gobierno de Nayib Bukele en El Salvador, esta estructura criminal no solo ha logrado consolidarse, sino también expandir sus operaciones a lo largo del continente.


Un Esfuerzo Conjunto entre Trump y Bukele

En un intento por desmantelar al Tren de Aragua, el gobierno estadounidense ha recurrido a herramientas legales históricas, como la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, para reprimir las actividades del grupo dentro de su territorio. Por su parte, Nayib Bukele ha ofrecido su Centro de Reclusión para Terroristas, una prisión de máxima seguridad ubicada a 75 km de San Salvador, como un espacio para encarcelar a miembros capturados de la organización.

El 16 de marzo de 2025, un contingente de 238 presuntos miembros del Tren de Aragua fue trasladado desde Estados Unidos a El Salvador para ser recluidos en esta prisión. Este movimiento destacó la coordinación geopolítica entre Trump y Bukele, quienes buscan enfrentar conjuntamente el avance de esta organización criminal transnacional.


El Crecimiento Geométrico del Tren de Aragua

A pesar de estas medidas, el Tren de Aragua sigue fortaleciéndose, aprovechando el flujo migratorio irregular hacia Estados Unidos. La organización cobra peajes a migrantes venezolanos y otros grupos que buscan cruzar la frontera sur estadounidense, mientras recluta activamente a nuevos miembros entre ellos. Según expertos, este modelo de expansión territorial y económica ha permitido al grupo diversificar sus actividades delictivas.

Durante la Conferencia de Seguridad Hemisférica organizada por la Universidad Internacional de Florida (FIU), Douglas Farah, senior advisor sobre crimen transnacional de la Fundación Tadea, describió el crecimiento exponencial del Tren de Aragua y su influencia regional:

«El Tren de Aragua se integra a la migración irregular venezolana a través del hemisferio. Y a medida que lo hacen, comienzan a adquirir poder y avanzan económicamente de diferentes maneras. El modelo principal es el control territorial, no el control de los productos», afirmó Farah.

El experto destacó que el Tren de Aragua no es simplemente una organización de narcotráfico, sino una Organización de Control Territorial que se beneficia de diversas actividades ilícitas, incluyendo la prostitución, la venta de armas, el tráfico de personas y, por supuesto, el narcotráfico.


Reclutamiento en Cárceles y Alianzas con Bandas Locales

Farah explicó que el Tren de Aragua utiliza las cárceles de la región como centros de reclutamiento, estableciendo conexiones con bandas locales en varios países. Un ejemplo claro es el caso de Chile, donde el grupo ha formado alianzas con bandas como «Los Gallegos» y «Los Piratas».

  • Con «Los Gallegos», el Tren de Aragua ha establecido canales para el tráfico de drogas y la explotación sexual.
  • «Los Piratas» jugaron un papel clave en el asesinato de Ronald Ojeda, un fuerte crítico del régimen de Nicolás Maduro, lo que demuestra la capacidad del grupo para operar sin límites logísticos.

Reflexiones de Expertos en Delitos Transnacionales

Otros expertos presentes en la conferencia ampliaron el análisis sobre el fenómeno del Tren de Aragua:

Pablo Zeballos, Senior Advisor de la Fundación Tadea:

Zeballos destacó tres puntos clave sobre el crimen organizado en América Latina:

  1. Cambio en el Modelo Criminal: «Hay un modelo criminal que está cambiando, y ese modelo tenemos que tratar de entenderlo para anticiparnos, porque genera efectos que pueden poner en riesgo la democracia y el Estado de derecho en los países más debilitados.»
  2. Control Interno de las Cárceles: «El Estado tiene cierto control sobre la cárcel, pero más bien en el perímetro. Adentro, la cárcel funciona con lógicas criminales y normas de poder. Este fenómeno no es exclusivo de Venezuela; ocurre en Brasil con el Primer Comando Capital o el Comando Vermelho, y en Centroamérica.»
  3. La Extorsión como Mercado Ilícito Clave: «En América Latina, hay un mercado ilícito que permite el crecimiento de estas estructuras. Ese mercado no es la droga, sino la extorsión, que está siendo muy poco estudiada en la región.»

Propuesta de un Tribunal Internacional

Finalmente, Eduardo Gamarra, director asociado del Jack Gordon Institute (FIU), propuso un enfoque novedoso para enfrentar los delitos transnacionales del Tren de Aragua. Sugirió la creación de un tribunal internacional inspirado en el Tribunal de Nuremberg, utilizado tras la Segunda Guerra Mundial para juzgar a criminales nazis.

«Tal vez necesitemos pensar en un enfoque regional que yo llamo una especie de Tribunal de Nuremberg establecido en la región, mediante la cooperación de todos los países afectados por el Tren de Aragua», planteó Gamarra.

Este tribunal tendría como objetivo implementar un proceso penal dirigido contra individuos en todo el hemisferio, asegurando que las acciones sean efectivas y compatibles con los tratados internacionales de derechos humanos.


Desafíos Futuros

Aunque los esfuerzos conjuntos de Estados Unidos y El Salvador han logrado algunos avances, el Tren de Aragua sigue siendo una amenaza persistente que aprovecha las debilidades institucionales y las dinámicas migratorias en América Latina. Su capacidad para adaptarse, expandirse y diversificar sus actividades ilícitas plantea un desafío complejo para los gobiernos de la región.

El crecimiento geométrico del Tren de Aragua pone de manifiesto la necesidad de una estrategia regional coordinada, que incluya no solo medidas represivas, sino también políticas para abordar las causas profundas de la inseguridad y el crimen organizado. Sin una respuesta integral, esta organización continuará socavando la estabilidad de los países afectados, comprometiendo tanto la seguridad ciudadana como el Estado de derecho en la región.

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