Caracas, 26 de agosto.- La detención de la reconocida periodista de espectáculos venezolana, Carmela Longo, este domingo tras un allanamiento en su residencia en Caracas, ha encendido las alarmas sobre la creciente represión contra los medios de comunicación en el país. Según denunció el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), Longo será presentada el próximo martes ante un tribunal antiterrorismo, en un caso que ha generado preocupación tanto en el ámbito nacional como internacional.
El Sindicato utilizó la red social X (anteriormente conocida como Twitter) para informar sobre la intervención de la División de Investigaciones Penales (DIP) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), que confirmó la detención de Longo. Las autoridades pretenden acusarla de instigación al odio y terrorismo, cargos que se han vuelto cada vez más comunes en los casos contra periodistas y críticos del gobierno.
Horas antes, el SNTP había alertado sobre el allanamiento de la vivienda de Longo, durante el cual agentes de la PNB se llevaron equipos de computación y procedieron a detener tanto a la periodista como a su hijo. Este operativo ocurrió apenas cinco días después de que Longo fuera despedida del diario Últimas Noticias, un medio alineado con el oficialismo donde había trabajado durante casi dos décadas y en el cual había ejercido como delegada sindical por gran parte de ese tiempo.
En un video compartido por el sindicato, se observa el momento en que Longo y su hijo son introducidos en uno de los dos vehículos policiales estacionados frente a su edificio. Posteriormente, el SNTP informó que el hijo de Longo fue liberado tras ser interrogado en la sede de la DIP en Caracas, lo que al menos alivió momentáneamente la situación familiar.
La detención de Longo ha sido ampliamente condenada por organizaciones no gubernamentales y figuras de la oposición venezolana, quienes denuncian una escalada en la represión contra la prensa libre en Venezuela. Estos hechos se enmarcan en un contexto de tensión política, exacerbada tras las elecciones presidenciales del 28 de julio, que desembocaron en una crisis y en una serie de detenciones de periodistas que, según el SNTP, suman ya diez en total, seis de las cuales ocurrieron después de los comicios.
El sindicato subrayó que al menos cuatro periodistas han sido acusados de «terrorismo» por su cobertura de las protestas contra el resultado electoral, que confirmó a Nicolás Maduro como presidente para un tercer mandato consecutivo. Esta utilización de las leyes antiterrorismo, denunciada como ilegal y arbitraria, ha sido señalada como una táctica para silenciar a los medios críticos y mantener un control férreo sobre la narrativa pública.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó el pasado 14 de agosto su rechazo a estas imputaciones y condenó el incremento de detenciones arbitrarias, censura y bloqueos contra la prensa en Venezuela. Además, este sábado, la líder opositora María Corina Machado hizo un llamado a la comunidad internacional para que responsabilice a Maduro por la represión que se ha intensificado tras las elecciones.
La detención de Carmela Longo es solo el último episodio en una serie de ataques contra la libertad de expresión en Venezuela, un país donde la labor periodística se ha vuelto cada vez más peligrosa y donde las voces disidentes enfrentan una presión sin precedentes. La comunidad internacional observa con preocupación este deterioro de los derechos humanos, mientras la libertad de prensa sigue siendo asfixiada por el régimen.







