Lima, 14 de octubre.- En una audiencia judicial celebrada hoy, el fiscal Hernán Mendoza expuso el carácter «violento y de odio» del exmilitar peruano Antauro Humala, quien purga una condena de 17 años por homicidio y rebelión. Este planteamiento forma parte de la solicitud de disolución del partido político que lleva su nombre.
Mendoza aclaró que su inquietud no se basa en la diversidad de pensamientos, como argumenta la defensa de Humala, sino en las expresiones extremistas y violentas que, según él, son promovidas por la organización del hermano del expresidente Ollanta Humala, quien estuvo en el cargo de 2011 a 2016.
El fiscal subrayó que la disolución del partido se solicita como una «medida preventiva» ante las amenazas que Humala ha hecho en distintas entrevistas, las cuales incluyen el fusilamiento de exmandatarios implicados en corrupción y la represión de la comunidad LGTBI.
En su exposición, Mendoza pidió a los magistrados que se declare la ilegalidad del partido Alianza Nacional de Trabajadores, Agricultores, Universitarios, Reservistas y Obreros (A.N.T.A.U.RO), argumentando que su conducta es contraria a los principios democráticos. También solicitó la cancelación de su registro como agrupación política.
El abogado defensor del partido, por su parte, afirmó que Antauro Humala «no representa al partido» y que es «un militante con derecho a tener opiniones». También destacó que «en ningún momento, el partido se ha alineado con sus expresiones».
Tras un prolongado debate en la audiencia pública, la Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente de la Corte Suprema decidió someter a votación la demanda para declarar ilegal el partido de Humala.
Es importante recordar que el año pasado, Humala fue denunciado por apología del terrorismo al alabar a Sendero Luminoso, una organización terrorista responsable de aproximadamente 70,000 muertes durante el conflicto interno en Perú entre 1980 y 2000.
Antauro Humala, hasta agosto de 2022, cumplió su condena de 17 años por homicidio simple, secuestro, daños agravados, sustracción de armas y rebelión, debido a su participación en el levantamiento conocido como «Andahuaylazo», un movimiento contra el gobierno de Alejandro Toledo (2001-2006), del cual expresó sentirse «muy orgulloso» al salir de prisión.







