Caracas, 20 sep.- El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, negó haber ejercido coacción sobre el opositor Edmundo González Urrutia, quien recientemente abandonó el país rumbo a Madrid. Según Maduro, el líder opositor le solicitó «clemencia» para facilitar su salida, en lugar de ser forzado a exiliarse, como alegó González Urrutia tras llegar a España.
“Me da pena ajena que usted, señor González Urrutia, que me pidió clemencia, ahora diga que fue coaccionado”, declaró Maduro durante un acto transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión.
Denuncia de González Urrutia sobre presiones del gobierno
El opositor, candidato presidencial por la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), denunció haber sido víctima de «chantajes y presiones» que lo forzaron a firmar un documento que permitió su salida del país. Según González Urrutia, dicho documento fue presentado por representantes del gobierno con la amenaza de que, si no lo firmaba, enfrentaría «consecuencias». Estas presiones, afirmó, anulan la validez del acuerdo.
Respuesta de Maduro
Maduro rechazó categóricamente estas acusaciones, afirmando que no hubo coacción y que la salida de González Urrutia fue el resultado de una «negociación cordial». Además, el presidente venezolano criticó al líder opositor por lo que considera una traición a sus seguidores, cuestionando su moral y su lealtad a la causa antichavista.
“Nadie puede alegar su propia cobardía y traición. Aquí estamos los venezolanos dispuestos a seguir trabajando por esta patria”, subrayó Maduro.
Crisis política tras las elecciones de julio
Las tensiones entre el gobierno y la oposición se intensificaron tras las elecciones del 28 de julio, en las que el Consejo Nacional Electoral (CNE) proclamó a Maduro como ganador. Sin embargo, González Urrutia ha rechazado los resultados, denunciando fraude electoral y reclamando la victoria en los comicios, lo que ha generado una crisis política en el país.
El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, calificó la salida de González Urrutia como una «capitulación», mientras que el opositor continúa recibiendo el respaldo de varios gobiernos internacionales en su denuncia de irregularidades electorales.








