St. John’s, 23 agosto.- Los primeros ministros de varias provincias del este de Canadá volvieron a pedir a los ciudadanos que prioricen la compra de productos locales y fabricados en el país, mientras aumenta la tensión comercial con Estados Unidos tras la entrada en vigor de nuevos aranceles.
El primer ministro de Isla del Príncipe Eduardo, Rob Lantz, hizo este domingo un llamado a los habitantes de la provincia para que busquen productos elaborados en Canadá y, especialmente, en su propio territorio.
Lantz sostuvo que cada dólar destinado a bienes producidos en Canadá o en Isla del Príncipe Eduardo contribuye directamente al sostenimiento de trabajadores, empresas y productores locales.
“Cada dólar que gastamos en productos canadienses y de nuestra provincia ayuda a las personas y empresas que están detrás de esos productos”, señaló el mandatario provincial.
Nuevo Brunswick también llama a comprar local
La primera ministra de Nuevo Brunswick, Susan Holt, realizó un llamado similar el sábado, después de que Estados Unidos comenzara a aplicar aranceles del 50 % a determinadas importaciones canadienses.
Holt advirtió que las nuevas medidas comerciales estadounidenses tendrán consecuencias para empresas de la provincia y pidió a los habitantes que aumenten sus compras de productos locales para contribuir a proteger la economía regional.
La iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio de las provincias canadienses para estimular el consumo interno en un momento de creciente incertidumbre comercial.
Quebec calcula un impacto de miles de millones
En Quebec, la primera ministra Christine Fréchette también pidió a los ciudadanos priorizar los productos fabricados en la provincia.
Fréchette planteó que si cada familia quebequense destinara 25 dólares adicionales por semana a productos locales, la medida podría generar una inyección de aproximadamente 3.000 millones de dólares en la economía provincial.
Los llamados de los gobiernos provinciales se producen mientras Canadá y Estados Unidos profundizan su enfrentamiento comercial. Ottawa anunció que responderá a los nuevos aranceles estadounidenses con medidas equivalentes, aumentando la presión sobre empresas de ambos lados de la frontera.
Las autoridades canadienses buscan así que una mayor parte del gasto de los consumidores permanezca dentro del país y ayude a compensar el impacto que los nuevos aranceles podrían tener sobre productores y exportadores.








