Toronto, 4 junio.— El gobierno de Canadá ha respaldado un plan para trasladar a las últimas ballenas que permanecen en cautiverio en el parque temático Marineland, en Ontario, hacia acuarios en Estados Unidos y España, una medida que busca evitar el posible sacrificio de los animales si no se concreta una reubicación viable.
El plan afecta a 30 belugas y cuatro delfines que aún permanecen en las instalaciones de Niagara Falls, tras el cierre del parque al público en 2024 y su puesta en venta un año antes. Desde entonces, la propiedad ha permanecido en proceso de desmantelamiento sin que se haya alcanzado un acuerdo definitivo de venta.
El Departamento de Pesca y Océanos ha comenzado a emitir permisos iniciales para el traslado de los animales y prevé autorizar nuevas licencias en las próximas semanas, en coordinación con otros organismos federales y provinciales. Las autorizaciones incluyen requisitos bajo la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES).
La ministra de Pesca, Joanne Thompson, calificó la decisión como un avance significativo, aunque advirtió que el proceso aún requiere más trabajo para garantizar un traslado seguro y coordinado.
“Creo que este es un paso en la dirección correcta”, señaló Thompson, destacando la complejidad logística del operativo.
Según datos oficiales, al menos 20 cetáceos han muerto en Marineland desde 2019, lo que ha intensificado la presión sobre el parque y las autoridades para encontrar una solución definitiva.
El gobierno federal trabaja junto a la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá, Health Canada y otras instituciones para asegurar que el traslado cumpla con todos los estándares de bienestar animal y seguridad.
Los animales serían reubicados en varios centros marinos, entre ellos el Shedd Aquarium de Chicago, el Georgia Aquarium de Atlanta, instalaciones de SeaWorld en San Antonio y San Diego, así como el Oceanogràfic de Valencia, en España. También participará el Mystic Aquarium de Connecticut, que ya ha colaborado en traslados anteriores.
Marineland, por su parte, aseguró que su prioridad es completar la reubicación de las belugas y delfines, aunque reconoció que el proceso es “extraordinariamente complejo”.
El futuro del parque sigue siendo incierto, mientras continúan las labores de desmantelamiento de un complejo que durante décadas fue uno de los principales centros turísticos de la región.








