EL CAIRO, 24 mayo.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que un posible acuerdo con Irán sobre la guerra en Oriente Medio y la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz ya está “en gran medida negociado”, tras una serie de conversaciones mantenidas con líderes regionales e Israel durante el fin de semana.
El mandatario indicó que las negociaciones avanzan hacia una fase decisiva y afirmó que los “detalles finales” del pacto están siendo discutidos antes de un anuncio oficial que podría producirse en las próximas horas. Según Trump, el entendimiento busca estabilizar la región y evitar una escalada militar de gran magnitud.
Sin embargo, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, pidió cautela y señaló que aunque existe un “progreso significativo”, todavía no se ha alcanzado un acuerdo definitivo.
Rubio, quien realiza una gira diplomática por India para reunirse con representantes de India, Australia y Japón, afirmó que uno de los principales objetivos de Washington es garantizar que Irán no pueda desarrollar armas nucleares.
“Estamos trabajando para lograr un mundo que no tenga que vivir bajo la amenaza de un arma nuclear iraní”, declaró Rubio ante periodistas.
Durante el fin de semana, Trump reveló que sostuvo conversaciones con líderes de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Pakistán, Turquía, Egipto, Jordania y Baréin, además de mantener contactos directos con Israel.
En un mensaje publicado en redes sociales, el mandatario estadounidense afirmó que “los aspectos y detalles finales del acuerdo están siendo discutidos y serán anunciados próximamente”, aunque evitó ofrecer mayores detalles sobre el contenido exacto de las negociaciones.
Irán aceptaría limitar su programa nuclear
De acuerdo con funcionarios regionales vinculados a las conversaciones, el posible acuerdo contempla que Irán se comprometa a no desarrollar armas nucleares y a renunciar a parte de sus reservas de uranio altamente enriquecido.
Las fuentes indicaron que el proceso se desarrollaría en un período de aproximadamente 60 días, durante el cual una parte del uranio sería diluida y otra transferida a un tercer país, posiblemente Rusia.
Actualmente, Irán posee más de 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, una cifra que ha generado preocupación internacional debido a su cercanía técnica con los niveles necesarios para fabricar armas nucleares.
El borrador del acuerdo también incluiría la reapertura gradual del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas natural.
A cambio, Estados Unidos flexibilizaría algunas sanciones económicas y permitiría nuevamente ciertas exportaciones petroleras iraníes mediante exenciones especiales.
Israel mantiene preocupación por Hezbollah
Mientras avanzan las negociaciones diplomáticas, funcionarios israelíes mantienen serias preocupaciones sobre el papel de Hezbollah y la seguridad en la frontera con Líbano.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió a Trump que Israel conservará “libertad de acción” frente a cualquier amenaza regional, especialmente en territorio libanés.
De acuerdo con funcionarios cercanos a las conversaciones, Trump dejó claro a Israel que no respaldará un acuerdo final si Irán no desmantela completamente su programa nuclear y retira todo el uranio enriquecido del país.
La ministra israelí de Ciencia y Tecnología, Gila Gamliel, afirmó que el gobierno israelí mantiene una posición de “esperar y ver” mientras se desarrollan las negociaciones internacionales.
Persisten los enfrentamientos en Líbano
Aunque desde abril existe un frágil alto el fuego entre Israel y Hezbollah, la violencia continúa en varias zonas fronterizas.
Hezbollah sigue lanzando drones y proyectiles hacia posiciones israelíes, mientras Israel mantiene operaciones militares en el sur de Líbano.
Según cifras oficiales libanesas, más de 3.000 personas han muerto durante la más reciente escalada del conflicto, mientras que Israel también ha reportado bajas militares y civiles en ataques atribuidos al grupo respaldado por Irán.
La tensión en Oriente Medio continúa siendo observada con preocupación por la comunidad internacional, especialmente debido al impacto económico global derivado del cierre parcial del estrecho de Ormuz y el riesgo de una guerra regional de mayor escala.







