Montreal, 23 de abril.- La crisis mundial del combustible para aviones está obligando a aerolíneas de todo el mundo a cancelar vuelos y aumentar tarifas, en lo que expertos califican como la peor situación en la historia de la aviación moderna. El detonante es el bloqueo del estrecho de Ormuz, que ha disparado los precios del combustible a niveles sin precedentes.
La interrupción del tránsito de petroleros por esta ruta clave —por donde circula gran parte del crudo mundial— ha provocado que el costo del combustible para aviones se haya más que duplicado en comparación con el año pasado, afectando directamente la operatividad de las compañías aéreas.
En Canadá, varias aerolíneas ya han comenzado a ajustar sus operaciones. Air Canada, WestJet, Porter Airlines y Air Transat han anunciado aumentos de tarifas y recargos por combustible, mientras revisan sus programaciones de cara a la temporada alta de verano.
Según John Gradek, profesor de gestión aeronáutica en la Universidad McGill, las cancelaciones apenas comienzan. “Cada vez más vuelos serán examinados con lupa y podrían cancelarse como consecuencia del elevado precio del combustible”, advirtió.
Por su parte, Amra Durakovic, portavoz de Flight Centre Canada, subrayó la incertidumbre que domina al sector: “Es pura especulación hasta dónde puede llegar esta crisis. Todo depende de lo que ocurra en Oriente Medio”. Hasta ahora, menos del 1% de los vuelos en Canadá han sido cancelados, pero la tendencia apunta al alza.
Recortes y ajustes en la industria
Entre las principales medidas adoptadas por las aerolíneas destacan:
- Air Transat reducirá cerca de 1.000 vuelos entre mayo y octubre, recortando su capacidad en un 6%, especialmente hacia Europa y el Caribe.
- WestJet disminuirá su capacidad progresivamente hasta casi un 6% en junio, además de aplicar recargos por combustible.
- Air Canada eliminará seis rutas en Norteamérica y aumentará tarifas, incluyendo el costo del equipaje facturado.
- En Europa, Lufthansa canceló 20.000 vuelos de corta distancia hasta octubre para ahorrar combustible.
Impacto en precios y pasajeros
Aunque Canadá produce cerca del 85% de su combustible de aviación, el país no es inmune a la volatilidad global de precios. Los expertos coinciden en que los pasajeros serán los principales afectados.
“Los precios no bajarán. O se estabilizarán o seguirán subiendo”, explicó Durakovic, quien destacó que la reducción de asientos disponibles frente a una demanda constante empuja automáticamente las tarifas al alza.
Gradek advirtió que las aerolíneas podrían estar perdiendo “cientos de millones de dólares”, una situación que pone en riesgo la viabilidad de algunas compañías si la crisis se prolonga.
Un escenario incierto
El cierre del estrecho de Ormuz, derivado de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, mantiene en vilo a la industria aérea global. Mientras tanto, organismos internacionales advierten que regiones como Europa podrían contar con apenas semanas de reservas de combustible para aviones.
Con la temporada alta a la vuelta de la esquina, el sector enfrenta un panorama incierto en el que las cancelaciones podrían multiplicarse y los costos seguir escalando, afectando directamente a millones de viajeros en todo el mundo.








