Washington, 8 abr.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes la suspensión durante dos semanas del ataque contra infraestructuras críticas de Irán, tras alcanzar un acuerdo de alto el fuego bilateral mediado por Pakistán.

La decisión llega horas antes de que expirara el ultimátum impuesto por Washington para que Teherán reabriera el estratégico Estrecho de Ormuz, una vía por donde transita una parte significativa del petróleo mundial.

Según explicó Trump en su red social Truth Social, la medida responde a conversaciones mantenidas con el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, y el jefe del Ejército, Asim Munir, quienes le solicitaron contener la ofensiva militar prevista.

El mandatario estadounidense condicionó la tregua a que Irán garantice la “apertura completa, inmediata y segura” del Estrecho de Ormuz, clave para la estabilidad energética global y los precios del crudo.

Un alto el fuego en medio de máxima tensión

Trump aseguró que el acuerdo representa “un alto el fuego bilateral” y defendió que Estados Unidos ya ha alcanzado sus principales objetivos militares, situándose en una “etapa muy avanzada” hacia un acuerdo definitivo de paz.

Por su parte, autoridades iraníes confirmaron el cese de hostilidades y anunciaron el inicio de negociaciones en Islamabad a partir del 10 de abril, donde ambas partes buscarán cerrar un pacto duradero.

El plan presentado por Teherán incluye un protocolo de seguridad para el tránsito por Ormuz, el fin de las hostilidades en la región y el levantamiento progresivo de sanciones.

Reacciones internacionales y escepticismo

El acuerdo fue respaldado por líderes internacionales. El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, celebró la tregua e instó a ambas partes a respetar el derecho internacional y proteger a la población civil.

Asimismo, países como Egipto y Japón calificaron la pausa como una “oportunidad crucial para la diplomacia” en un conflicto que ha elevado la tensión en todo Oriente Medio.

Sin embargo, el Gobierno de Israel expresó su apoyo condicionado al alto el fuego, dejando claro que no aplicará en el frente del Líbano, donde mantiene operaciones militares activas.

Persisten los riesgos de escalada

A pesar del anuncio, las tensiones continúan. Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron del lanzamiento de misiles desde Irán hacia su territorio poco después de conocerse la tregua, lo que evidencia la fragilidad del acuerdo.

El conflicto, que ha impactado gravemente los mercados energéticos y la estabilidad regional, entra ahora en una fase decisiva donde la diplomacia intentará evitar una escalada mayor.

Durante las próximas dos semanas, Washington y Teherán buscarán cerrar un acuerdo que podría redefinir el equilibrio geopolítico en Oriente Medio y poner fin a una de las crisis más delicadas de los últimos años.

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