La Habana, 6 Abril.- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reafirmó este lunes su disposición a «sostener un diálogo bilateral serio y responsable» con Estados Unidos, en el marco de la visita de los congresistas demócratas estadounidenses Pramila Jayapal y Jonathan Luther Jackson a la isla.
«Reiteré la voluntad de nuestro Gobierno para sostener un diálogo bilateral serio y responsable, y encontrar soluciones a las diferencias existentes», afirmó Díaz-Canel en sus redes sociales, destacando la necesidad de avanzar en conversaciones que beneficien tanto al pueblo cubano como a los estadounidenses.
La visita de los congresistas se extendió durante cinco días, período en el que se reunieron con funcionarios del Gobierno cubano y recorrieron distintas instituciones para observar la situación social y humanitaria en la isla. Al finalizar su recorrido, emitieron una declaración en la que instaron a iniciar «negociaciones reales de inmediato, que garanticen la dignidad y la libertad del pueblo cubano».
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, acompañó a Jayapal y Jackson en sus reuniones, señalando que Cuba enfrenta una «agresión multidimensional» por parte de Washington, intensificada por el bloqueo energético que ha limitado el suministro de combustible y afectado a sectores esenciales como hospitales, transporte público y fábricas estatales.
Díaz-Canel recordó que las tensiones se han profundizado desde enero, tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y la interrupción del flujo de petróleo venezolano hacia la isla, así como las amenazas de EE.UU. de imponer aranceles a terceros países que suministren crudo a Cuba. El mandatario cubano reiteró que su Gobierno está abierto a dialogar, pero que las decisiones sobre el futuro de la isla deben ser determinadas únicamente por el pueblo cubano.
Los congresistas demócratas escucharon testimonios de diversos sectores de la sociedad cubana, incluyendo líderes religiosos, empresarios, organizaciones de la sociedad civil, disidentes y representantes del Gobierno, y condenaron el bloqueo petrolero impuesto por EE.UU., señalando que «causa un sufrimiento incalculable al pueblo cubano y debe cesar de inmediato».
La visita refleja un interés creciente en la reactivación del diálogo entre ambos países, aunque hasta el momento no se ha iniciado un proceso de negociación formal, mientras Cuba continúa enfrentando graves limitaciones energéticas y económicas derivadas de las sanciones y restricciones estadounidenses.








