TORONTO, 30 mar.— Pasajeros en Canadá han comenzado a cuestionar las prácticas de la aerolínea WestJet tras múltiples casos en los que vuelos fueron cancelados bajo el argumento de “mantenimiento imprevisto”, lo que evita el pago de compensaciones, pese a indicios de decisiones operativas distintas.
Uno de los casos más reveladores es el de Rocky Neufeld, residente de Winnipeg, quien en febrero de 2025 fue obligado a descender de un vuelo entre Edmonton y Fort McMurray minutos antes de despegar. Según su testimonio, un agente de embarque informó a los pasajeros que el avión sería utilizado en otra ruta, pero posteriormente la compañía atribuyó la cancelación a problemas de mantenimiento por razones de seguridad.
Esta diferencia resulta clave bajo el Reglamento de Protección de Pasajeros Aéreos de Canadá (APPR), que solo obliga a indemnizar a los viajeros cuando la interrupción del vuelo es responsabilidad de la aerolínea y no por razones de seguridad.
Tras la negativa inicial de compensación, Neufeld llevó el caso a los tribunales. Durante el proceso, la aerolínea presentó un informe técnico que señalaba daños en un sensor tras un procedimiento de deshielo. Sin embargo, el pasajero —quien además es piloto— cuestionó esta versión al asegurar que no se realizó ningún procedimiento de ese tipo mientras estaba a bordo.
Una investigación posterior basada en registros públicos de vuelos reveló que la aeronave originalmente asignada fue reasignada a otra ruta apenas ocho minutos antes de la cancelación, mientras que el avión utilizado como reemplazo sí presentaba problemas técnicos.
El experto en derechos de pasajeros Gábor Lukács calificó el caso como grave, señalando que la aerolínea omitió información clave ante el tribunal. “Tenían todos los datos para explicar que cambiaron el avión y no lo hicieron”, afirmó.
Finalmente, antes del juicio, WestJet optó por un acuerdo extrajudicial. Según Neufeld, la aerolínea reconoció que la cancelación respondió a una decisión comercial: reasignar el avión a una ruta con mayor número de pasajeros tras una avería en otra aeronave.
Un segundo caso refuerza el patrón. Tanmay Mehta, pasajero de un vuelo entre Cancún y Calgary, también recibió una cancelación atribuida a mantenimiento. Sin embargo, al revisar registros de vuelo, comprobó que el avión originalmente asignado continuó operando otras rutas ese mismo día.
Pese a presentar esta evidencia, su solicitud de compensación fue rechazada.
Para Lukács, estos casos evidencian un problema sistémico. “El intercambio de aeronaves es legal, pero usarlo como excusa para evitar compensaciones es engañoso”, advirtió.
Las críticas también apuntan a la debilidad del sistema regulatorio canadiense. Aunque la Agencia Canadiense de Transporte ha impuesto multas a varias aerolíneas —incluyendo a WestJet, Porter Airlines y Flair Airlines— expertos consideran que las sanciones son insuficientes para disuadir estas prácticas.
En comparación, la Unión Europea obliga a compensar a los pasajeros en la mayoría de los casos de fallos mecánicos, al considerarlos parte de las operaciones normales de las aerolíneas.
Ante esta situación, especialistas recomiendan a los pasajeros exigir información detallada cuando un vuelo sea cancelado por mantenimiento, incluyendo si hubo cambios de aeronave y cuándo se detectaron los problemas técnicos.
“La realidad es que los pasajeros no pueden confiar plenamente en lo que les dicen las aerolíneas”, concluyó Lukács, advirtiendo sobre lo que describe como una “epidemia” de excusas para evitar indemnizaciones en Canadá.








