WASHINGTON, 7 de marzo.— La Corte Federal de Apelaciones en Washington, D.C., respaldó esta semana el fallo de un juez de primera instancia que bloqueaba los esfuerzos del gobierno del presidente Donald Trump para eliminar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para aproximadamente 350.000 haitianos que residen en Estados Unidos. La decisión, adoptada por un panel de tres jueces con voto de 2-1, mantiene vigentes las protecciones mientras se resuelve la apelación completa.
“El hecho de que el gobierno no haya cumplido con su carga de demostrar un daño irreparable, por sí solo justifica negar el alivio de emergencia que alterará el statu quo y aumentará la incertidumbre cuando esta apelación siga su curso”, señalaron los jueces en la resolución emitida el viernes. El fallo busca dar estabilidad a las familias afectadas y evitar que queden expuestas a deportaciones masivas mientras los tribunales revisan la legalidad de la medida.
El TPS permite al secretario de Seguridad Nacional conceder estatus temporal a ciudadanos de países donde las condiciones de retorno son peligrosas debido a desastres naturales, conflictos armados o inestabilidad política. Aunque otorga a los beneficiarios la posibilidad de residir y trabajar legalmente en Estados Unidos, no abre un camino automático hacia la ciudadanía.
En el caso de Haití, el TPS fue implementado por primera vez tras el devastador terremoto de 2010 y ha sido renovado en múltiples ocasiones debido a la persistente violencia de pandillas, inestabilidad política y crisis humanitaria que afecta al país caribeño, desplazando a cientos de miles de personas. La decisión de la corte federal refuerza la protección de estos migrantes frente a un gobierno que había buscado retirarla de forma agresiva.
El gobierno de Trump ha intentado eliminar la protección no solo para haitianos, sino también para otros grupos de migrantes. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, cuyo despido fue anunciado recientemente, suspendió el TPS para unos 600.000 venezolanos, 60.000 personas de Honduras, Nicaragua y Nepal, más de 160.000 ucranianos y miles de personas de Afganistán y Camerún. Varias de estas medidas enfrentan demandas pendientes en cortes federales.
Organizaciones defensoras de derechos de inmigrantes advierten que la eliminación del TPS dejaría a cientos de miles de familias en riesgo de deportación y sin acceso a servicios básicos, generando una crisis humanitaria interna en Estados Unidos. Por su parte, los jueces enfatizaron que las protecciones no deben retirarse sin un análisis cuidadoso de los riesgos, subrayando la responsabilidad del gobierno federal de garantizar la seguridad y estabilidad de los migrantes más vulnerables.
Mientras tanto, el Departamento de Seguridad Nacional permanece en contacto con la corte y revisa las implicaciones del fallo, aunque por el momento el TPS para los haitianos permanece intacto, ofreciendo un alivio crucial a cientos de miles de personas que dependen de esta protección para vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos.








