Dubái, 28 feb.- Estados Unidos e Israel lanzaron el sábado un amplio ataque coordinado contra objetivos en todo Irán, en una escalada militar sin precedentes en los últimos meses que abre un nuevo capítulo en la confrontación entre Washington y la República Islámica. El presidente estadounidense, Donald Trump, instó al pueblo iraní a “tomar las riendas de su destino” y levantarse contra el liderazgo islámico que gobierna el país desde 1979.

Irán respondió pocas horas después con el lanzamiento de misiles y drones contra territorio israelí y contra bases militares estadounidenses en la región, incluyendo instalaciones en Bahréin, Kuwait y Qatar, según reportes oficiales y testigos locales.

Objetivos en Teherán y situación del liderazgo iraní

Los primeros bombardeos parecían dirigirse a las inmediaciones de las oficinas del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, de 86 años, en el centro de Teherán. Medios iraníes informaron de explosiones en distintos puntos del país y columnas de humo visibles en la capital. No estaba claro si Jamenei se encontraba en el complejo en el momento del ataque.

El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declaró a NBC News que tanto Jamenei como el presidente Masoud Pezeshkian estaban vivos “hasta donde yo sé”. Las autoridades cerraron accesos por carretera a instalaciones gubernamentales y reforzaron la seguridad en Teherán.

Trump llama a un cambio de régimen

En un video difundido por la Casa Blanca, Trump anunció el inicio de “grandes operaciones de combate” y se dirigió directamente a la población iraní:

“Cuando terminemos, tomad el control de vuestro gobierno. Será vuestro para llevarlo. Probablemente esta será vuestra única oportunidad en generaciones”, afirmó el mandatario.

El presidente aseguró que durante años los iraníes habían pedido ayuda a Estados Unidos “pero nunca la obtuvieron”, y sostuvo que el objetivo de la operación va más allá del programa nuclear, incluyendo la intención de “aniquilar” la marina iraní y debilitar a los aliados regionales de Teherán.

Trump también instó a la Guardia Revolucionaria a deponer las armas, prometiendo inmunidad a quienes lo hicieran y advirtiendo de “muerte segura” a quienes continuaran combatiendo.

Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, respaldó el mensaje y afirmó que la operación conjunta “creará las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome las riendas de su destino”.

Contexto: fracaso diplomático y tensiones crecientes

La ofensiva se produce tras el colapso de una nueva ronda de conversaciones nucleares entre Washington y Teherán, mediadas por Omán y celebradas en Suiza. El ministro omaní de Exteriores, Badr al-Busaidi, lamentó que “las negociaciones activas y serias hayan sido socavadas” y advirtió que la acción militar no sirve a los intereses de la paz global.

En las últimas semanas, Estados Unidos había desplegado buques de guerra adicionales en la región mientras Trump presionaba por un acuerdo que limitara el programa nuclear iraní. Teherán sostiene que tiene derecho a enriquecer uranio y rechaza negociar su programa de misiles balísticos o su apoyo a grupos como Hamás y Hezbollah.

Víctimas y daños

La agencia estatal iraní IRNA informó que al menos 57 personas murieron en una escuela femenina en el sur del país tras los ataques, con decenas de heridos. Las autoridades estadounidenses e israelíes no confirmaron de inmediato esos reportes.

En Emiratos Árabes Unidos, la metralla de un misil iraní dejó un fallecido en la capital, mientras que en Dubái se escucharon disparos de defensa aérea y se registraron interrupciones en vuelos comerciales en todo Oriente Medio.

Repercusiones políticas en EE.UU.

El ataque generó críticas inmediatas en el Congreso estadounidense. El líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, sostuvo que, aunque Irán es un “mal actor”, el presidente debe solicitar autorización del Congreso para el uso preventivo de la fuerza militar que constituye un acto de guerra.

La ofensiva marca la segunda vez en ocho meses que Trump ordena acciones militares directas contra Irán y representa un giro significativo para un mandatario que llegó al poder con la promesa de evitar “guerras eternas”.

Riesgo regional y económico

Irán respondió con una “primera oleada” de misiles y drones, según la Guardia Revolucionaria. También los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Teherán, amenazaron con reanudar ataques en el mar Rojo.

El conflicto amenaza con afectar gravemente los mercados energéticos globales si se compromete la seguridad del estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente un tercio del petróleo transportado por mar a nivel mundial.

Las embajadas estadounidenses en Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Israel recomendaron a su personal y ciudadanos buscar refugio hasta nuevo aviso.

La situación sigue en desarrollo mientras la comunidad internacional observa con preocupación la posibilidad de una guerra regional de gran escala en un momento de máxima fragilidad política y económica en Irán.

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