Bogotá, 8 de febrero.— Un plan de choque de 10 billones de pesos, equivalente a unos 2.700 millones de dólares, para estabilizar el sistema de salud colombiano en apenas 90 días, se ha convertido en una de las propuestas bandera del aspirante presidencial Abelardo de la Espriella, quien expuso su estrategia en una entrevista concedida al director del diario El Tiempo. La iniciativa surge en medio de una crisis profunda de atención médica, desabastecimiento de medicamentos y asfixia financiera que, según el candidato, ya ha derivado en una emergencia humanitaria silenciosa.
El abogado penalista y líder del movimiento Defensores de la Patria aseguró que la medida busca responder a uno de los reclamos más extendidos entre los colombianos: la incapacidad del Estado para garantizar atención oportuna, tratamientos continuos y el pago adecuado a clínicas, hospitales y profesionales de la salud. De la Espriella fue enfático al señalar que la situación actual no es producto del azar, sino de años de mala gestión estatal, improvisación y decisiones políticas que han debilitado el sistema.
Recursos inmediatos para evitar el colapso
Según explicó el aspirante presidencial, los recursos del plan de choque podrían provenir de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres), del Presupuesto General de la Nación o incluso de la emisión de bonos, con el objetivo de cubrir de inmediato las deudas acumuladas. “Con 10 billones de pesos yo puedo estabilizar el sistema en los primeros 90 días”, afirmó De la Espriella, subrayando que el problema no es la falta de diagnósticos, sino la ausencia de decisiones rápidas y firmes desde el poder central.
El candidato detalló que la prioridad absoluta será garantizar la atención de los pacientes, asegurar la entrega oportuna de medicamentos, pagar a las EPS que sí cumplen y salvar los salarios del personal hospitalario, muchos de los cuales enfrentan retrasos de meses. A su juicio, la crisis ha escalado hasta el punto de que personas han perdido la vida por falta de atención, una realidad que atribuye directamente al desorden financiero y a la falta de control del Estado.
Diálogo nacional y cierre definitivo de la deuda
Más allá de la inyección inmediata de recursos, De la Espriella sostiene que la solución estructural pasa por sentar en una misma mesa a todos los actores del sistema: prestadores, aseguradores, usuarios, médicos y entidades estatales. El objetivo, explicó, es lograr un cierre definitivo y transparente de la deuda, algo que ningún gobierno ha conseguido hasta ahora.
“Yo soy capaz de sentar en la misma mesa a los prestadores, a los aseguradores, a los usuarios, a los médicos y también a los organismos del Estado que intervienen en toda esta ecuación, para buscar un cierre de la deuda, una liquidación”, manifestó el aspirante. En su opinión, sin una solución financiera integral, cualquier reforma será apenas un paliativo y no un cambio real.
Prevención, nutrición y deporte como política de Estado
En su diagnóstico, De la Espriella señaló que la crisis del sistema de salud no solo se explica por fallas administrativas, sino también por la ausencia histórica de una política pública sostenida en prevención. El candidato propuso convertir en política de Estado, y no de gobierno, la promoción del deporte y la alimentación saludable desde la infancia, con el fin de reducir a largo plazo la carga de enfermedades crónicas.
“Si nosotros tenemos una política de Estado que lleve deporte a nuestros niños y jóvenes y que, además, los alimente bien, con una cultura de dieta sana, esos niños no van a ser una carga para el sistema de salud en el futuro”, afirmó, insistiendo en que el enfoque preventivo ha sido sistemáticamente ignorado por los gobiernos de turno.
Accidentalidad en motocicletas y presión hospitalaria
Otro de los puntos críticos abordados por el aspirante presidencial fue la alta accidentalidad en motocicletas, que representa una parte significativa de la congestión hospitalaria. De la Espriella advirtió que solo el 20 % de las más de 12,5 millones de motos en Colombia cuenta con SOAT, una cifra que calificó de alarmante.
Entre sus propuestas figura la creación de un seguro más económico para ampliar la cobertura y la implementación de “moto-rutas” en las vías existentes, con el objetivo de organizar el tránsito, reducir accidentes y aliviar la presión sobre los servicios de urgencias.
Estabilizar antes de reformar
El eje central del plan de De la Espriella se resume en una premisa clara: sin estabilización inmediata, cualquier reforma está condenada al fracaso. “Necesitamos plata ya para pagar lo que se debe y para poder brindarle atención a la gente y sus medicamentos. Habrá que hacer una reforma profunda, sin duda, pero primero hay que estabilizar el sistema para que los colombianos no se sigan muriendo”, sentenció.
Polarización política y crítica al incumplimiento estatal
Durante la entrevista, el aspirante presidencial también se refirió a la polarización política que atraviesa el país. A su juicio, esta división no es irreversible y tiene su origen en promesas incumplidas y en el abandono de sectores históricamente marginados. De la Espriella afirmó que su propuesta busca reconstruir la confianza con resultados, no con discursos.
“Yo quiero ayudar a sanar ese dolor, pero no con palabras. Me los voy a traer con resultados, cumpliendo lo que ni siquiera el Gobierno actual les cumplió”, afirmó, en una crítica directa a la gestión del presidente Gustavo Petro. No obstante, dejó claro que la apertura al diálogo no implica impunidad: “Los que se han robado el país, los que han feriado la soberanía y han humillado a la Fuerza Pública, tienen que pagar. Un país sin justicia no tiene futuro”.
La propuesta de Abelardo de la Espriella se instala así en el centro del debate público, en un contexto donde el colapso del sistema de salud se ha convertido en uno de los mayores símbolos del fracaso del Estado para cumplir su función básica de proteger la vida y la dignidad de los ciudadanos.








