Bilbao, 11 ene.- Unas 30.000 personas, según la Policía Municipal, participaron este sábado en una multitudinaria manifestación en Bilbao para exigir el fin de la “vulneración” de los derechos de los presos de ETA, bajo el lema «Ezin da gehiago luzatu» (no puede prolongarse más). La marcha, convocada por la red Sare a principios de cada año, recorrió las calles de la ciudad bajo una persistente lluvia, con gritos de «euskal presoak, etxera» (los presos vascos, a casa).

En la movilización participaron dirigentes y representantes de EH Bildu, Podemos Euskadi, Junts, ERC, CUP, BNG, Més Per Mallorca y Catalunya en Comú, así como de los sindicatos nacionalistas ELA y LAB. La marcha partió a las 17:00 horas desde La Casilla hasta el Ayuntamiento de Bilbao, encabezada por una pancarta llevada por Rosa Rodero, viuda del sargento mayor de la Ertzaintza Joseba Goikoetxea, asesinado por ETA en 1993; el cantante Francis Diez, y activistas palestinos y saharauis. Entre los participantes se encontraban también Arnaldo Otegi, secretario general de EH Bildu, y Xabier Iraola, propuesto por Sortu para la secretaría general de esta formación.

Durante el recorrido, el representante de Sare, Joseba Azkarraga, denunció que los derechos de los presos vascos continúan siendo vulnerados, señalando que actualmente hay 120 personas privadas de libertad en cárceles del País Vasco y Navarra, de las cuales 40 llevan más de 20 años y 21 cumplen más de 25 años de condena. Azkarraga afirmó que muchas de estas personas podrían estar en libertad condicional o en régimen abierto si no se aplicaran medidas excepcionales, y reclamó a los ámbitos político y legislativo “poner fin” a esta situación.

El portavoz recordó que este año se cumplen quince años desde que ETA decidió cesar su actividad armada y lamentó que, pese a ello, los derechos de los presos y presas vascas sigan siendo vulnerados. Abogó por un marco final de “resolución del conflicto” que contemple la eliminación de las medidas de excepcionalidad y la aplicación de la normativa penitenciaria ordinaria, garantizando un trato respetuoso hacia las víctimas de todas las violencias.

Entre los asistentes, Gerardo Pisarello, secretario primero del Congreso y diputado de Comuns, respaldó la petición de Sare de aplicar la ley penitenciaria de manera garantista a los presos vascos y calificó la manifestación como un “antídoto a los discursos de odio represivos que la ultraderecha intenta imponer en el mundo”. Otros representantes, como Maite Gartzia (Podemos Euskadi), Mitxel Lakuntza (ELA) y Garbiñe Aranburu (LAB), criticaron la política penitenciaria de excepción y exigieron que en 2026 se den pasos para que todos los presos regresen a sus hogares.

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