Nueva York, 1 sep.- Las últimas guías médicas internacionales han transformado la manera en que se prepara una colonoscopia, un examen clave para la detección temprana del cáncer colorrectal, el segundo más mortal en Estados Unidos, responsable de unas 50.000 muertes anuales y más de 150.000 diagnósticos cada año, según cifras de la American Cancer Society.

Los expertos aseguran que este procedimiento puede reducir hasta en un 41% la incidencia de la enfermedad y disminuir la mortalidad a la mitad, siempre que se realice de manera periódica. Sin embargo, cerca del 30% de los estadounidenses que deberían someterse a la prueba no lo hacen, debido al miedo, la falta de síntomas y, sobre todo, a la incomodidad de la preparación previa.

Preparación más flexible y menos incómoda

Las nuevas recomendaciones buscan derribar esa barrera. Ya no es obligatorio seguir una dieta líquida estricta el día anterior: ahora se permite consumir alimentos bajos en fibra durante el desayuno y el almuerzo, como huevos, yogur, pan con queso crema o pollo con arroz blanco. Solo en la cena se mantiene la ingesta de líquidos, con sopas o batidos ligeros.

En cuanto a los purgantes, las fórmulas actuales requieren apenas una cuarta parte del volumen tradicional e incluso existen presentaciones en tabletas. Además, la dosis se divide entre la noche previa y la mañana del examen, lo que mejora la limpieza intestinal y reduce molestias.

Tecnología e innovación en la detección

La colonoscopia también ha incorporado avances tecnológicos. Desde 2021, la FDA aprobó el uso de inteligencia artificial (IA) para asistir a los gastroenterólogos, aumentando la detección de pólipos en un 20%. Aunque no está probado aún que reduzca la incidencia del cáncer, su uso se expande en grandes centros médicos.

Otros métodos innovadores buscan hacer el procedimiento menos invasivo:

  • Estimulación nerviosa eléctrica (TENS): reduce el dolor sin necesidad de fármacos.
  • Realidad virtual: permite a los pacientes distraerse durante la prueba y disminuir la ansiedad.
  • Colonosin sedación: opción para quienes desean evitar riesgos respiratorios y retomar sus actividades inmediatamente después.

Alternativas menos invasivas

Existen pruebas complementarias como el análisis de sangre Shield, aprobado en 2023, que detecta biomarcadores del cáncer colorrectal con una sensibilidad del 83%. También se suman los análisis de heces (FIT anual y ADN fecal cada tres años), la sigmoidoscopia flexible, la colonoscopia virtual y la cápsula endoscópica ingerible.

Aunque todas estas opciones pueden ayudar en la detección, los médicos subrayan que un resultado positivo siempre debe confirmarse con una colonoscopia.

“Lo importante es elegir la prueba que cada persona esté dispuesta a realizar; solo así lograremos avanzar en la prevención”, afirmó la doctora Aasma Shaukat, gastroenteróloga de la Universidad de Nueva York.

Con estos cambios, la colonoscopia se presenta como un procedimiento cada vez más accesible y tolerable, derribando los miedos que mantenían alejados a miles de pacientes de una prueba que puede salvar vidas.

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