Los Ángeles, 24 jun.- El cantante y actor Bobby Sherman, célebre por su papel en la serie Here Come the Brides y por una carrera musical que lo convirtió en ídolo juvenil en los años 60, falleció a los 81 años tras una batalla contra un agresivo cáncer renal en etapa 4. Su esposa, Brigitte Poublon, anunció la triste noticia con una emotiva publicación en redes sociales.

“Bobby se fue de este mundo sosteniendo mi mano, tal como sostuvo nuestra vida con amor, valentía y una gracia inquebrantable durante nuestros 29 hermosos años de matrimonio. Yo fui su Cenicienta y él fue mi príncipe azul”, escribió Poublon.

La enfermedad de Sherman fue revelada públicamente en marzo por su esposa, quien detalló que el artista permanecía en casa bajo cuidados paliativos. A pesar del diagnóstico, mantuvo su lucidez, su afición por los crucigramas y su característico sentido del humor, mientras seguía recibiendo cartas de admiradores de todo el mundo.

Una carrera brillante en la música y la televisión

Bobby Sherman alcanzó la fama interpretando a Jeremy Bolt en la serie del oeste Here Come the Brides a finales de los años 60. Paralelamente, su carrera como cantante lo convirtió en uno de los artistas más exitosos de la época, con temas como Julie, Do Ya Love Me, Easy Come, Easy Go y Little Woman, que vendieron millones de copias y lo posicionaron como ídolo adolescente.

Tras décadas en la música y la televisión, Sherman anunció oficialmente su retiro del espectáculo en 2024.

Más allá del estrellato: un héroe silencioso

Pero su legado no se limitó al entretenimiento. Tras alejarse de los reflectores, Sherman se formó como técnico en emergencias médicas (EMT) y se convirtió en entrenador voluntario del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), dedicando años a salvar vidas y capacitar a agentes. Fue cofundador, junto a su esposa, de la Brigitte and Bobby Sherman Children’s Foundation, enfocada en brindar educación y atención médica a niños en Ghana.

“Nos mostró lo que es el verdadero heroísmo: silencioso, desinteresado y profundamente humano”, escribió Poublon, recordando el compromiso solidario de su esposo.

Un legado duradero

Sherman deja una profunda huella como artista, servidor público y humanitario. Le sobreviven su esposa Brigitte Poublon, sus dos hijos, Tyler y Christopher, y seis nietos. Su historia trasciende el estrellato, convirtiéndose en un símbolo de generosidad y servicio.

“Vivió con integridad, dio sin titubeos y amó con todo su corazón”, concluyó su esposa. “Aunque nuestra familia siente profundamente su pérdida, también sentimos la calidez de su legado: su voz, su risa, su música y su misión”.

El mundo del entretenimiento y sus admiradores lo despiden no solo como un ícono de una era, sino como un hombre íntegro que supo reinventarse para seguir ayudando a los demás hasta su último aliento.

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